Transgénicos, agrotóxicos y auto agresión

Por Juan Yahdjian, médico y naturalista, autor del libro Somos Naturaleza.

Los cultivos transgénicos son aquellos que han sido producidos a partir de un organismo modificado mediante ingeniería genética y al que se le han incorporado genes de otro organismo para producir las características deseadas. Por lo tanto, los cultivos transgénicos NO son naturales.

Los organismos transgénicos resultado de la ingeniería genética (Organismos Genéticamente Modificados: OGM) en muchos casos se emplean para alimentación y se cultivan en grandes extensiones, pese a que las consecuencias de su empleo a gran escala sobre la salud y el ambiente no se conocen en su totalidad. Por ejemplo, en muchos casos el consumo de OGMs produce alergias, una respuesta al uso que implica una forma de rechazo de nuestros cuerpos.

Un agravante del uso e implementación de los OGMs en cultivos es que siempre se acompañan de aplicaciones de agrotóxicos, venenos, que junto a las semillas transgénicas, forman el paquete tecnológico obligatorio. A tal punto los cultivos transgénicos y los venenos están asociados, que no sería errado considerarlos sinónimos ya que los primeros no funcionan sin los segundos.

Y un tercer elemento negativo asociado a la implementación de cultivos transgénicos es la pérdida de biodiversidad debido a la implementación de agroquímicos y la destrucción de grandes extensiones de ecosistemas naturales para sembrar cultivos. Los pastizales, bosques nativo, monte etc. son fundamentales para la vida, la alimentación sana, la fijación de carbono a través de la fotosíntesis y la purificación del agua. Estos procesos son fundamentales para el presente y para el futuro de nuestro planeta y todas las especies que lo habitan.

Nuestro cuerpo es un ecosistema armónico, que evolucionó a través de millones de años hasta llegar a su estado actual. Las modificaciones genéticas de nuestros alimentos implican cambios desconocidos científicamente en toda su dimensión, pero que claramente disminuyen nuestra calidad de vida y bajan nuestras defensas.

En la actualidad el consumo de alimentos transgénicos no sería la única causa del deterioro de nuestra salud. También estamos contaminando el agua, fuente de vida y elemento principal del cuerpo. Con represas, vuelco de desechos y otras maldades, estamos alterando la calidad del agua dulce. Llamamos “agua potable” al agua potabilizada con sustancias químicas, cuyo efecto colateral no conocemos (o no queremos conocer), aunque sabemos que en la potabilización se utilizan sustancias como el cloro que en grandes concentraciones son un veneno para nuestra salud, por ejemplo. La minería a cielo abierto y el Fraking son actividades muy contaminantes del agua, el suelo, el aire, el ambiente en general.

Estamos contaminando los alimentos y hoy nadie pretende comer sano, ya que los venenos se difunden por el aire, el agua y mientras manipulamos y cultivamos alimentos. Es decir que aun sin consumirlos, nos estamos envenando.

Esta sobreabundancia de venenos provoca resistencias que obligan a aumentar las dosis de aplicación de agroquímicos que terminan en nosotros (ver la figura del consumidor final, del mismo autor de esta nota)

Nuestra salud depende de la salud del suelo, las plantas, los animales. El Planeta es un ecosistema integrado, que funciona como un sistema cerrado, donde cada elemento interactúa con el resto, de modo que si modificamos alguno, se modifican los otros y se rompe la armonía.

El síntoma principal es el deterioro de la calidad de vida, la debilidad, la facilidad para enfermarse, las bajas defensas. Los transgénicos no son causales de una u otra enfermedad sino que al debilitarnos, cualquier bacteria, virus, parásito, incluso cuestiones emocionales pueden enfermarnos.

La utilización de los OGM forma parte de la soberbia del ser humano, que considera todo a su servicio, del lucro y de su bienestar; se olvida del resto de los seres vivos y del Planeta vivo. Nos toca cambiar este antropocentrismo por el bio centrismo, donde la vida sea respetada y sea el centro del todo.

Decimos que “La Naturaleza es sabia”, pero olvidamos que somos naturaleza y la modificamos creyendo favorecernos, pero acabamos auto agrediéndonos.

Publicado en su facebook, marzo 2019.

2 Abr, 2019 - Alimentación

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