Tiempo de cosecha con perfume dulzón

El pasto de citronela es llevado al alambique. Foto. Valdir Soboczinki.

Por estos días, la fragancia dulzona de la citronela se acentúa en El Soberbio. Es tiempo de cosecha. Desde temprano, los agricultores cortan los tallos cargados de hojas que luego son transportados, en carros de madera tirados con bueyes, hasta los alambiques. En el lugar, el vegetal pasa por un lento proceso de cocción, de la cual se desprende la esencia o el aceite que luego es comercializado hasta llegar a formar parte de la industria del perfume y de artículos de limpieza.

La producción artesanal tiene tantos años como el municipio de El Soberbio. Cuenta la historia que a comienzos de los años 40 fue el al maestro Sergio Fenocchio quien trajo la planta, de origen asiática, desde el Paraguay e impulsó su cultivo aquí.  Además de la citronela, se plantaron también lemon grass y menta. Como los demás productos del agro, este cultivo atravesó años de crisis pero nunca fue erradicado totalmente, y hoy incluso es la materia prima para la industrialización local de un repelente contra mosquitos.

La citronela, como la familia agraria, es identidad en este punto de Misiones. Y junto a las serranías, los grandes arroyos (El Soberbio, Yabotí, Paraíso, Tararira, y Chafarís) y el monte, dibujan un paisaje singular, único, bello. Sobran razones para visitar y disfrutar de El Soberbio.

 

 

 

11 Mar, 2019 - Economía / Ecología

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