Roth, en su tiempo para los tiempos de hoy

 

Sobran razones para dedicar tiempo y espacio a Alberto Roth, pero quizás la más importante de todas es que está tan o más vigente que cuando comenzó a despertar y a despertarnos en el intento de guiarnos por un camino que evite el colpaso, la destrucción del ecosistema que sostiene todo y a todos: la Naturaleza, la Selva Misionera.

 

Una de sus obras fue reeditada y presentada hace pocos días por la Junta de Estudios Históricos de Misiones y la Fundación Alberto Roth, en un sencillo y emotivo acto en el Museo Regional Aníbal Cambas, en Posadas. “Fue un hombre que se adelantó a su tiempo”, recordó Juan Rodolfo Würgler, presidente de la Fundación, quien presidió la oficialización de la reedición de “Cartas Misioneras, Querida Misiones, hermosa!”, trabajo que refleja “el sentir de un pionero” y que al leerlo empuja a reflexionar sobre “la Misiones que queremos”.

 

Desde aquellos primeros pasos en un territorio gobernado por el monte (año 1925), cuando mientras se trasladaba desde Posadas a Santo Pipo por un camino (hoy Ruta 12) escoltado por “enormes árboles” que le hicieron sentir que estaba “caminando en una catedral”, hasta sus últimos pensamientos plasmados en libros y acciones, estuvieron dedicados a transmitir amor y respeto por la Naturaleza. Tanto comprendió del Monte  que no dudo en escribir, hace casi 40 años, que “al destruir los suelos, las vertientes, cursos de aguas y lugares hermosos, también se destruye su propia alma y las almas de los demás”.

 

El inmigrante suizo, transformado en colono, no tardó mucho en observar y transmitir que para lograr la permanencia en el tiempo del suelo fértil y el agua, que dan sustento a la agricultura y al hombre, es necesario encontrar y practicar el equilibrio entre producción y conservación de los recursos naturales nativos; en advertir la simbiosis entre salud y ambiente, y los daños que acarrean el avance del monocultivo de especies exóticas y la construcción de hidroeléctricas… “Si cambiáramos esta política, netamente comercial sin pensar mucho en el futuro, no solamente salvaremos nuestro propio futuro, sino a la vez estableceremos (…) un reservorio de recursos naturales imprescindibles para la vida humana: las garantías de oxígeno y agua dulces”, escribió en marzo de 1978.

 

Roth fue un colono ecologista (y contagió la militancia ambiental) en un tiempo donde la depredación (y extinción de bienes de la naturaleza) comenzaba a acelerarse en la tierra colorada, y encontró en la escritura una herramienta aliada para frenarla. Por eso, y mucho más, es tan importante la reedición de “Cartas Misioneras, Querida Misiones, hermosa!”, sobre lo que nos habla Juan Rodolfo Würgler (JRW):

 

¿Cómo surge la idea de la reedición de este libro?

JRW- Alberto Rtoh publicó dos libros, con un total de más de sesenta Cartas Misioneras y la actual reimpresión es del primer tomo, donde se refleja claramente sus ideas centrales.

 

El ingeniero Eduardo Rovira tuvo la idea de reimprimir libros de destacadas personalidades de la provincia y optó como primer trabajo el libro de las Cartas de Misiones escritas por Alberto Roth. Lo propuso a la Cámara de Diputados, donde fue aceptado y ahora tenemos el libro reimpreso y que será entregado a todas las escuelas de la provincia de Misiones… realmente algo fantástico.

 

–          Es esta una de las mejores maneras de homenajear a Alberto Roth…

 

JRW- Por supuesto… Los jóvenes estudiantes deberían tenerlo para saber los conceptos que con mucha visión Don Alberto, hace 20, 30 o más años, ya publicó… Un visionario… Sus recomendaciones tienen vigencia hoy. Cuando él empezó a hablar ‘tenemos que cuidar los Montes` muchos estábamos convencidos que el Monte era nuestro enemigo y hoy sabemos lo que tenemos que hacer y lo podemos leer y aprender de sus libros…

 

–          Entre tantas cosas sabias que dijo Alberto Roth hay una frase muy actual: EL DESIERTE VERDE.

 

JRW – Bueno, eso fue algo que él evidente habló porque el tenía miedo, y siempre dijo, los pinos, el monocultivo de pinos, iban a dejar un desierto porque se acidificaba el suelo y después no crecía nada; la realidad hoy es un poco distinta. El problema del llamado DESIERTO VERDE es que donde hay pino no hay otras plantas ni animales. Por eso es imperioso de se conserve los Montes naturales en parte de Misiones porque son un combo de plantas – animales que hacen a la característica.

 

– Alberto Roth fue reconocido, en el año 1957, como el “Mejor conservacionista al Sud del Río Grande” por el científico Hugh Hammond Bennett, catalogado a nivel mundial como el “padre de la conservación de suelo”.

JRW – Así es, efectivamente. Bennett viajaba por el mundo y buscaba todos los años, en distintos países, un agricultor que se destaque por sus trabajos, por la divulgación de  ideas, y fue así que Roth recibió la Medalla de Oro.

 

–          Después de haberlo conocido tanto y con tantas cualidades, ¿qué característica de Alberto Roth es la que siente que está más presente?

 

JRW – El amor por la naturaleza, y el cuidado que tenemos que tener de la tierra; él hablaba de la erosión cuando nadie lo hacía; de la conservación del agua –que hoy es un tema mundial- y de la conservación de la riqueza de la naturaleza en Misiones, que hay que conservar porque lamentablemente en nuestros países vecinos, Brasil y Paraguay, sacrificaron (la Selva Paranaense) en aras de producir soja; por suerte Misiones no entró en esa variante.

–          En base a todo lo que conoce y conoció junto a Alberto Roth y ahora presidiendo la Fundación que lleva su nombre, ¿cuáles son los sueños, los objetivos, que le gustaría ver cumplidos en Misiones?

 

JRW – Bueno.. primero que tratemos de conservar lo que todavía hay de Monte nativo, y donde hay arroyos, fuentes de agua, lagunas, conservar el monte para conservar el agua, esa es una de las premisas importantes; y por supuesto, dedicarnos a una agricultura sustentable cuidando el suelo; si miramos el (río) Paraná después de las lluvias, vemos el desastres que están ocurriendo, alimentado además por los países vecinos que se quedaron sin Selva, sino nuestros suelos quedan muy expuestos a perder su fertilidad por el sol, por las lluvias, y esos tenemos que cuidar.

 

Dejanos tu comentario