Maíz transgénico y la salud

Por Marcela Bobatto, Médica, Movimiento Nacional Laicrimpo Salud, Movimiento mundial de salud de los pueblos  (MSP-LA) (Delegada de la subregión Sur en Latinoamércia).

A principios del mes  enero 2019  nos sorprendieron dos noticias: la primera fue que  la cámara de Diputados de la Nación aprobó en sesión extraordinaria, convirtiendo en ley, el proyecto que declara a la provincia de Misiones “Capital Nacional de la Biodiversidad”, noticia que nos puso orgullosxs y nos llenó de esperanzas por todo lo que esto implica para la provincia con mayor  biodiversidad del país y una de las más amenazadas . Y la otra noticia, que entra rotundamente en contradicción con esta ley  nos puso preocupadxs y  alerta a muchxs misionerxs, fue el anuncio de plantaciones de maíz transgénico en distintos municipios de la provincia ,prueba piloto, con  la posibilidad de un proyecto de sembrar  250 000 has. de maíz transgénico en Misiones y Corrientes. Proyecto que atenta no solo  contra la biodiversidad de Misiones  sino que tiene un fuerte impacto en la salud de la población, de las futuras generaciones y especialmente atenta  la soberanía alimentaria y autodeterminación del pueblo misionero.

Cuando se pretende desarrollar un proyecto de estas características, desde un organismo estatal nacional,  es necesario realizar diversas acciones  que van desde un diagnóstico de las características del suelo, de la producción; la búsqueda de la mayor participación de distintos actores municipios, ministerios y especialmente la participación de las organizaciones campesinas e indígenas. Otro aspecto clave es realizar rigurosos estudios de impacto ambiental. Por las noticias de los medios de comunicación, ningún  ministerio relacionado a lo rural  o  la cámara de representantes ha dado dictamen positivo para el avance del proyecto y lo más grave aún  no se ha desarrollado ningún estudio ambiental que lo avale.

En este artículo me referiré específicamente a la necesidad de  pensar el impacto que este proyecto podría tener en la salud de las personas de las comunidades donde se pretende sembrar y de la provincia de Misiones en este caso.

En relación al impacto sobre la salud nos preguntamos: ¿Podría ser este proyecto de sembrar masivamente, maíz transgénico con el paquete tecnológico de agrotoxicos, un riesgo para la salud de lxs familias de la agricultura familiar y de todxs  los misionerxs? ¿Cuáles serían las enfermedades a corto, mediano y largo plazo que podríamos tener? ¿Si hablamos de salud integral, que pasaría con la salud del suelo, del aire, del agua, plantas, animales y de las semillas nativas y criollas?

Si nos detenemos en la salud humana, hay muchos aspectos que podríamos analizar, las  consecuencias de las semillas transgénicas para la salud humana; el impacto negativo  del   cultivar desmedidas superficies de maíz que conlleva   el desmonte de nuestra selva misionera y la pérdida de la biodiversidad ; las consecuencias de reemplazar las semillas nativas y criollas históricamente cultivada en nuestra provincia , el incrementar la posibilidad de  respirar aire contaminado y  utilizar agua envenenada en nuestras vertientes,  arroyos y ríos  y especialmente  las consecuencias  relacionadas a la cantidad de agrotóxicos a utilizar para este cultivo, etc.

En este artículo desarrollamos el impacto de uno de los agrotóxicos a utilizar en este cultivo, específicamente el impacto del glifosato[1] en la salud, teniendo en cuenta los conocimientos científicos que hay en el mundo y principalmente los ejemplos en nuestro país, y países vecinos.

La primer afirmación que hacemos es que el  maíz  transgénico, que se pretende sembrar,  necesariamente trae consigo el paquete tecnológico, como es un maíz resistente al glifosato, principalmente ese agrotóxico a usar.

El proyecto pretende sembrar 250 000 h. de maíz transgénico,  eso equivale a tener que fumigar aproximadamente con 2,5 millones de litros anuales de glifosato. Cantidad que año a año se va a tener  que ir incrementando para poder tener el mismo efecto[2].

Entonces nos podemos preguntar  ¿Qué problemas para la salud humana, nos puede traer la fumigación con glifosato? ¿Las personas y  las familias fueron informadas que este agrotóxico es potencialmente cancerígeno?

En el año 2015, la máxima autoridad de salud a nivel global, confirma las denuncias silenciadas de los pueblos fumigados y de científicos independientes. En su informe[3] la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC ), el centro de investigación de la Organización Mundial de la Salud encargada de estudiar el cáncer,  concluyó que el glifosato es un probable carcinogénico para los humanos, y por lo mismo debe ser clasificado en el Grupo 2A. El informe añade:

  • Que hay fuertes evidencias de que la exposición de las formulaciones basadas en glifosato es genotóxico basándose en estudios en humanos in vitro y estudios experimentales en animales.
  • Que en un estudio hecho en varias comunidades de individuos expuestos a formulaciones basadas en glifosato se encontró daños cromosómicos en las células sanguíneas.[4]
  • Hay evidencias fuertes que muestran que el glifosato, las formulaciones basadas en glifosato y el ácido aminometilfosfónico pueden actuar para inducir estrés oxidativo (basándose en estudios hechos con animales[5] y en humanos in vitro[6]).

Durante más de 30 años, la empresa Monsanto sostuvo con información falsa que el glifosato era biodegradable. Decenas de trabajos científicos (más de 830 en la Antología toxicológica del glifosato)[7] demostraron lo contrario, se trata de un agrotóxico altamente persistente en el ambiente, en el suelo, en los lechos de los cursos de aguas superficiales y en ellas mismas o que se degrada en un metabolito denominado AMPA. [8]

Estudios prospectivos y retrospectivos, investigaciones realizadas con animales en laboratorios,  estudios epidemiológicos comunitarios y la estadística hospitalaria demuestran claramente la vinculación entre los plaguicidas y la aparición de determinadas enfermedades:

  • En las intoxicaciones agudas pueden aparecer: irritación de los ojos y de la piel, daños en el sistemas respiratorio y a nivel pulmonar, mareos, descenso de la presión sanguínea, dolor abdominal, destrucción de glóbulos rojos y fallas renales[9]
  • Enfermedades de tipo crónico: malformación congénita, muerte neonatal, desarrollo neurológico anormal[10], incremento en la incidencia del linfoma no – hodking[11], afección en la placenta humana con probable incidencia en el desarrollo de abortos[12], infertilidad, problemas renales, celiaquía, hipotiroidismo, depresión. También puede actuar en la división celular con una posible incidencia en la aparición cánceres[13].
  • Resistencia a los antibióticos[14]: Una nueva investigación de la Universidad de Canterbury – Nueva Zelanda, confirma que los ingredientes activos de los herbicidas RoundUp, Kamba y 2,4-D (glifosato, dicamba y 2,4-D, respectivamente) causan resistencia a los antibióticos en concentraciones muy por debajo de las tasas de aplicación recomendadas por sus fabricantes.[15]

La resistencia a los antibióticos les permite a las bacterias seguir viviendo y multiplicándose incluso ante la presencia de antibióticos. La resistencia bacteriana es la responsable de miles de millones de dólares en costos extras por atención de salud, sufrimiento adicional y docenas de miles de muertes cada año.[16]

 

Hoy cada argentino tenemos garantizado más de 6 kilos litros de glifosato aplicado al aire que respiramos, al agua que bebemos, al polvo que lleva el viento y que inhalamos y una buena ración en los alimentos que cada día llevamos a nuestra mesa familiar, esta utilización de glifosato por persona es la más alta del mundo. Pensemos cuantos K/Lts más vamos a tener si se lleva adelante este proyecto.[17]

Ante este escenario de envenamiento creciente de nuestro ecosistema y de lo que comemos diariamente  en nuestras mesa  nos parece  pertinente, como  pueblo Misionero,  conocer  diferentes estudios científicos  para poder decidir que salud y que soberanía alimentaria queremos.   Es por ello que presentamos los  resultados presentados por diferentes estudios de reconocidas instituciones señalan algunas de las principales consecuencias de la utilización de agrotóxicos en nuestro país:

  • La Universidad Nacional del Litoral halló que el 86% de las madres en lactancia poseía restos de agrotóxicos en su leche materna. [18]
  • La revisión toxicológica del glifosato conducida por un equipo norteamericano de científicos independientes (Northwest Coalition for Alternatives to Pesticides) indicó efectos adversos en todas las categorías estándar de toxicología: subcrónicos, crónicos, carcinogenéticos, mutagénicos y reproductivos[19]
  • El bioquímico Eric Seralini, de la Universidad de Caen (Francia), descubrió que el glifosato mata una gran proporción de células de la placenta, aun en concentraciones menores a las utilizadas en agricultura[20]. Esto podría explicar la gran incidencia de partos prematuros y abortos espontáneos. El médico e investigador argentino Jorge Kaczewer remarcó que el estudio francés “confirmó que el Roundup siempre es más tóxico que su ingrediente activo, el glifosato”, y también confirmó que el herbicida provoca malformación congénita, muerte neonatal y aborto espontáneo.
  • Alteraciones embrionarias en anfibios y el rol del Ácido Retinoico

El equipo científico liderado por el embriólogo argentino Andrés Carrasco de la Universidad de Buenos Aires, evaluó al glifosato desde un enfoque embriológico para explorar los efectos de las dosis bajas de glifosato en el desarrollo[21]. El efecto directo del glifosato en los primeros mecanismos de morfogénesis en embriones de vertebrados abre preocupaciones sobre los resultados clínicos de la descendencia humana en poblaciones expuestas a herbicidas basados en glifosato, aplicados  en los campos agrícolas.

  • El Dr. Gómez Demaio, en el año 2009 reveló que en Misiones “se detectan 60 niños por año con malformaciones” y alertó que el contacto con el plaguicida (glifosato), provoca “modificaciones en su genoma humano”, que se transmitirán a sus descendientes.[22]
  • En Argentina, los casos de malformaciones por contacto con agroquímicos superan diez veces la media. La estadística normal de casos de malformación del tubo neural es de uno en cada mil niños nacidos vivos, pero en Misiones la estadística es de doce casos de malformación por cada mil. El 87% de los casos de malformación se registran generalmente en pacientes que habitan en zonas rurales y están en permanente contacto con agroquímicos, son hijos de trabajadores de las plantaciones de tabaco y yerba mate”[23]
  • El glifosato fue detectado en cuerpos de agua cerca de las áreas de cultivo hortícola. Dado que los residuos de este herbicida se detectaron también en altas frecuencias en estudios previos realizados en áreas de agricultura extensiva plantadas con soja, maíz y trigo, se puede considerar que este compuesto es omnipresente, por lo que su presencia en el ambiente es independiente del tipo de práctica agrícola. [24]

Córdoba – ArgentinaEstudios en Monte Maíz

Monte Maíz, rodeado con 65.000 has de monocultivos (soja 45.000 ha de soja transgénica, 20.000 de maíz y  15.000 de trigo)Se aplican 630.000 litros de pesticidas al año.  El estudio[25]encontró una tasa de 2,93 de malformaciones congénitas por cada 100 niños nacidos[26]. El 72% más de malformaciones congénitas en los niños nacidos en los últimos 10 años.

El 21,9% de los enfermos con cáncer tienen menos de 44 años, mientras que en la Provincia es del 11,6%[27].  Según los certificados de defunción en 2013 y 2014 los muertos por cáncer conformaban el 39% y el 34% de todos los fallecidos.

Las tasas de incidencia, prevalencia y mortalidad por cáncer, es de dos a tres veces más elevada que los valores de referencia para el resto del país (706 vs 217/100 mil; 2123 vs 884/100 mil; y 383 vs 115/100 mil, respectivamente)[28]

 

Genotoxicidad en poblaciones rurales en Córdoba – Argentina

El  Grupo de Genética y Mutagénesis Ambiental (GEMA) de la Universidad Nacional de Río Cuarto – Córdoba,  ha llevado a cabo una serie de investigaciones sobre la vinculación  del glifosato (y otros agrotóxicos) con la genotoxicidad. Comprobaron la existencia de daños genéticos en personas expuestas a agroquímicos. Los daños cromosómicos indican que las personas expuestas a agrotóxicos tienen más riesgo de padecer cáncer, a mediano y largo plazo, así como a otras enfermedades cardiovasculares, malformaciones, abortos

En un monitoreo de presencia de micronúcleos (NM)  con niños de dos  localidades (Oncativo y Marcos Juárez distantes  a  194  Km  una  de  otra) de  la  provincia  de  Córdoba. Ambas localidades están rodeadas  de cultivos de  soja transgénica y  maíz, donde el principal plaguicida utilizado es el glifosato.  Los  participantes  viven  en  la zona  urbana.  Se  compararon  con  niños  que  viven  en una localidad donde los cultivos se encuentran a un mínimo de 10 Km de sus viviendas. La investigación encontró diferencias significativas entre los dos grupos. Los  niveles de daño genético encontrados en los grupos de niños de Oncativo y de Marcos Juárez  estudiados están muy por arriba de los valores de referencia[29].

En otra investigación[30] se evalúan la toxicidad el AMPA  (el principal producto de la degradación del glifosato) usando el ensayo cometa y pruebas citogenéticas. El estudio confirmó que el AMPA aumentó el daño en el ADN en cultivos celulares y en cromosomas en cultivos de sangre humana, y que el AMPA tiene tanta o mayor capacidad genotóxica que su molécula parental, el glifosato.

Barrio Ituzaingó  – Córdoba

El barrio Ituzaingó (Córdoba) rodeada por plantaciones de soja transgénica con resistencia a glifosato. En el año 2001, un grupo de madres del barrio comenzaron a notar que habían muchas mujeres con pañuelo en la cabeza (resultado de la quimioterapia), y que aumentaban los casos de malformaciones genéticas y los abortos espontáneos.  Se organizaron e iniciaron un proceso de relevamiento de las enfermedades presentes en el barrio casa por casa. Constataron que en el año 2011, había 169 casos de cáncer y más de 40 muertes por esa enfermedad; además de otras enfermedades relacionadas con la contaminación como lupus, púrpura, afecciones tiroideas, Linfoma No-Hodgkin, entre otras.  Se identificaron 12 casos de leucemia en una población de 5.000 habitantes, cuando el promedio mundial es de 1 a 3 casos cada 100.000 habitantes.[31]

Provincia de Santa Fe[32]

En 2008 a nivel nacional se registraban 206 casos nuevos de cáncer cada 100 mil habitantes. El promedio de las 22 localidades santafesinas estudiadas,  fue de 368 casos cada 100 mil habitantes. Es decir, que en general en la provincia se duplica la media nacional y en algunos lugares hasta se triplican los números.

Históricamente los casos de cáncer eran habituales en franjas de población de los 65 a 70 años, ahora empiezan a aparecer entre 20 y 40 años.

En la provincia de Santa Fe, los tumores son la segunda causa de muerte detrás de las enfermedades cardiovasculares y por encima de las afecciones respiratorias y las causas externas (accidentes, homicidios y suicidios).

Provincia del Chaco

En la Provincia de El Chaco – Argentina,   la  soja transgénica con resistencia a glifosato es el cultivo predominante con más 700 mil hectáreas. Una investigación[33] en 2011, relevó las condiciones epidemiológicas de los departamentos de Independencia (cultivo predominante es la soja) Bermejo (se cultiva principalmente arroz) y Tapenagá (ganadería), de la provincia del Chaco[34].

Los resultados fueron:

En la localidad de Napenay (1.960 habitantes) el 38,9% declaró haber tenido en los últimos 10 años algún familiar con cáncer.

En Avía Terai (5.446 htes.) el porcentaje era de 31,3%.

En La Leonesa ( 8.420 htes.), el 27,4% tuvo un familiar con cáncer

En Campo Largo, el 29,8%.

En otros pueblos testigos  que son ganaderos -Charadai y Cotelai- las respuestas positivas bajaron: sólo el 5 y el 3 %.

 

En 1997 nacieron 46 niños con malformaciones. Para el año 2008 el número de nacimiento con malformaciones fue de 21.808. Según un informe oficial en Chaco se pasó de un índice de malformaciones de 19,1 por cada 10.000 nacidos a 85,3.[35]

 

Paraguay

Entre marzo 2006 y febrero de 2007, se llevó a cabo una investigación sobre malformaciones congénitas en neonatos nacidos en el Hospital Regional de Encarnación, Itapúa-Paraguay (una zona dominada por los cultivos de soja transgénica resistente a glifosato) y su relación con la exposición a pesticidas[36] . En total se analizaron 52 casos y 87 controles. El promedio de nacimientos por mes fue de 216. Los factores de riesgo asociados significativamente fueron: vivir cerca de campos fumigados, vivienda ubicada a menos de 1 km, almacenamiento de plaguicidas en el hogar, contacto en forma directa o accidental con plaguicidas, antecedente de malformación en la familia. Los demás factores de riesgo conocidos para malformaciones no tuvieron significancia estadística.

Los resultados de este estudio soportan la hipótesis que los efectos de la exposición materna a trabajos agrícolas se relacionan con el cierre del tubo neural y sugieren que la exposición de los padres a pesticidas en el período peri-concepcional  o  antes  puede  también  incrementar el riesgo de tener un hijo con anencefalia. En el caso de las madres, la exposición en el periodo peri-concepcional  constituye  el  riesgo  más  importante, así es que las mujeres que trabajan en tareas agrícolas durante el periodo de riesgo agudo (tres meses antes y un mes después de la última menstruación) tienen cuatro veces más riesgo de tener un hijo anencefálico que las mujeres no expuestas a tareas agrícolas.

Ante el aumento en la incidencia de cáncer hematológico en la población rural y juvenil hospitalizada en el Hospital de Clínicas de Paraguay,  en los últimos diez años, el doctor José Luis Insfrán médico del Hospital y profesor de la Segunda Cátedra de Clínica Médica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) coordinó un estudio sobre este fenómeno[37].Los pacientes incluidos en el estudio son 474 hombres y 478 mujeres, de edades comprendidas entre los 16 y los 94 años, procedentes de entorno rural y urbano. Del total de pacientes, 301 (31,61 %) presentaron Leucemia Linfocítica Aguda; 232 (24,36 %) Leucemia Mieloide Crónica; 230 (24,15 %) presentaron Linfoma No Hodgkin; 86 (9,03 %) presentaron Linfoma de Hodgkin; y 77 (8,08 %) presentaron Mieloma Múltiple.

Hace dos décadas dos de cada 100 pacientes internados en el Hospital eran pacientes con enfermedades hematológicas (leucemias y linfomas). Treinta de cada 100 pacientes sufren este tipo de dolencias en 2013.

Los cánceres hematológicos  en 1998 afectaban sobre todo a personas mayores de 40 años. La franja de edad con mayor incidencia de cáncer en 2012 fue la de entre 20 y 39 años.

Las enfermedades hematológicas como linfomas y leucemias  actualmente ocupan el tercer lugar en tipos cáncer. En 1998 ocupaban el lugar número 17.

Estudios de genotoxicidad en Paraguay

Un estudio hecho en Paraguay[38] en dos  grupos de niños edad promedio 9,8 años  en la ciudad de Ñemby al Noroeste de Paraguay. En el estudio participaron 48 niños expuestos potencialmente a pesticidas y 46 niños no expuestos.  Los niños expuestos provenían de una escuela que se encuentra a 50 metros de una fábrica que sintetiza y formula pesticidas[39].

El estudio encontró evidencias de  daño genético en el grupo de niños expuestos potencialmente a pesticidas, como se resume en el siguiente cuadro:

Tabla No. 3

Indicador de genotoxicidad Grupo potencialmente expuesto a pesticidas Grupo control
Micronúcleos 5,1±2,9 1,8±2,0
Células binucleadas 3,5±2,7 1,4±1,4
Cariorrexis 18,2±18,4 5,8±18,4
Picnosis 24,8± 18,0 17,1±8,3

Fuente: Benítez-Leite et al (2010)

El 40% (19/47) de los niños expuestos potencialmente a pesticidas tuvieron un tiempo de exposición de 6 años.

Estudios de genotoxicidad en la frontera Ecuador – Colombia

En el año 2003, a tres años de que se iniciaran las aspersiones con una mezcla de glifosato + Cosmoflux para erradicar los cultivos ilícitos de coca, se realizó un estudio de genéticos en la zona de la frontera Ecuador – Colombia, usando la prueba cometa[40].

Se encontró que el 100% de mujeres, además de los síntomas  de intoxicación presentaron daños genéticos en un tercio de las células sanguíneas. Frente a  ellas, el grupo control de 25 mujeres a más de 80 km. de la zona fumigada, presentaron células  con escaso daño genético, la mayoría de las células están en buenas condiciones

Se presenta un daño genético entre 11 y 17 veces más alto de lo normal.

Análisis citogenético:

Se estudiaron linfocitos de sangre periférica y se analizaron los cromosomas buscando en ellos alteraciones estructurales (como roturas) y de número (pérdidas de cromosomas o duplicaciones).

Los resultados de las pruebas de citogenética expresan que en todos los casos estudiados hubo un índice de división mitótica mucho menor a lo normal. Los datos obtenidos comparados con el grupo control establecido en el laboratorio con un rango de 2-4% evidencian en estos individuos un daño estadísticamente significativo.

El porcentaje de fragilidad cromosómica para cada una de las muestras, fue de 20%, 21.4%, 28% y 30%; que frente al 2 a 4%, supone un valor de 10 a 15 veces más alto que los parámetros normales. La media de fragilidad cromosómica es de 24,85.

La migración promedio del ADN en las células de los individuos  expuestos fue de 35,5 μm y en los individuos control fue de 25,9 μm. Estos resultados  demostraron que los pesticidas, al ser genotóxicos, generan fragmentación del ADN en  mayor intensidad en personas expuestas con  respecto a personas no expuestas al paquete herbicida con glifosato[41].

Los mismos investigadores tomaron muestras de sangre de 10 comunidades (182 individuos) en la zona de frontera  2 años después de las fumigaciones, y encontraron que su cariotipo era normal, comparado con el control[42].

Colombia

Por otro lado en Colombia entre los años 2002 y 2010, se habían fumigado un millón 203 mil 874 hectáreas con glifosato para el control de la coca, y se habrían vertido entre 2005 y 2009, más de 15 millones de litros sobre ecosistemas naturales, zonas agrícolas y centros poblados. Como resultado del informe del IARC, el gobierno de Colombia decidió suspender la erradicación de cultivos ilícitos con el uso de glifosato

 

 

 

 

Conclusiones:

Teniendo en cuenta las características del proyecto  plantación de 250 hectáreas de maíz transgénico en Misiones, con su paquete tecnológico de agrotóxicos, y por lo expuesto anteriormente sobre el impacto del mismo en el ecosistema y salud de los misioneros podemos decir que:

  • El proceso de implementación en la provincia y en los municipios, se realizó sin consulta previa a los organismos públicos correspondientes, sin información pública  de las consecuencias del mismo y sin estudios de impacto ambiental.
  • Hay sobradas evidencias científicas sobre el impacto en la salud que trae consigo el paquete tecnológico a utilizar en este proyecto.
  • Es un proyecto que al envenenar aún más el suelo, el aire, el agua, las plantas, los animales  genera  enfermedades para las comunidades actuales y predispone a malformaciones y enfermedades graves a las futuras generaciones.
  • Es necesario plantear otro modelo productivo, que garantice la soberanía alimentaria y una forma de vida más saludable para todxs.
  • Entra en contradicción con la reciente declaración de nuestra provincia de Misiones  como Capital Nacional de la Biodiversidad, porque justamente  ataca a la identidad y a las raíces del agricultor/a misionero  que por herencia y/o identidad tiene la chacra diversificada.
  • Sería muy importante que las conclusiones de la IARC, sumadas a las evidencias citadas anteriormente,  deban ser consideradas por las autoridades sanitarias y ambientales de nuestra Provincia, por los otros ministerios involucrados y por la cámara de representantes antes de aceptar los cultivos transgénicos resistentes al glifosato, pues se estaría introduciendo en el campo inmensas cantidades de un químico potencialmente carcinogénico.
  • Que el gobierno provincial y las autoridades puedan actuar anticipándose a los hechos de gravedad que puedan ocurrir en la salud de la población.

Sabiendo fehacientemente que las semillas transgénicas no vienen a solucionar el problema del hambre, su cultivo no tiene ninguna relación con lograr mayor productividad o alimentos de mejor calidad si no con lograr mayores ganancias y control por parte de las corporaciones, no es humano,  ni ético proponer un proyecto semejante en la provincia de Misiones, que pondrá en grave riesgo a la salud de los y las misioneras.

 

 

 

 

[1] El Glifosato es una sustancia conocida de hace muchos años,  luego Monsanto desarrolló su utilización masiva como herbicida general, es decir mata yuyo universal.

[2] Esta es la realidad de las primeras hectáreas sembradas con soja en 1996 a las que se fumigó con 3 kilos de glifosato al año en varias aplicaciones, en el 2018, en esas mismas hectáreas para lograr el mismo resultado tuvieron que aplicar 15 kilos de glifosato y apoyarlo con 2,4-D y otros herbicidas. Resultado: mayores ventas para las empresas, mayores gastos para el agricultor pero sobre todo mayor exposición para las personas porque el ambiente se va saturando del agrotóxico.

[3] IARC Monographs. No. 112- Glyphosate. pp. 92.

[4] Cavas T, Köne S (2007). Mutagenesis, 22(4): 263-8; Grisola CK (2002). Mut Res, 518(2): 145.50; Poletta GL, et al (2009) Mut. Res, 672(2): 95 – 102.

[5] Costa MJ et al (2008). Ecotoxicology 17(3): 153-63, de Menezes B et al (2011). Arch Environ Contam. Toxicol, 60(4): 665 – 71.

[6] George J, Shukla Y (2013). ISRN Dermatol, 20133: 82518; Lueken A, et al (2004). Toxicol Lett,147(1): 35-43.

[7] Antología toxicológica del glifosato – 4ta. Edición 2018 – Eduardo Martín Rossi

[8] Antología toxicológica del glifosato – 4ta. Edición 2018 – Eduardo Martín Rossi

[9] Revista Enlace 2008. Plaguicidas con prontuario, el Glifosato, Revista de la Red de Acción en plaguicidas y sus alternativas para América Latina N°80. Santiago de Chile. Chile.

[10] Gary, V. y otros 2002 Birth defects, season of conceptión, and sex of children born to pesticide applicators living in the red River vallery of Minnesota. Environmental health perspectives N° 110 . Supplemente 3 USA

[11] De Ross A. y otros 2003. Integrative assessmente e of multiple pesticide and risk factors for non Hodgkin s lymphoma among men. Occupational and Environmental Medicine. USA

[12] Yoke Heong, Chee 2005. Nuevas pruebas del peligro del herbicida Round-Up. Revista bioseguridad N° 160

[13] Revista Enlace 2008. Plaguicidas con prontuario, el Glifosato, Revista de la Red de Acción en plaguicidas y sus alternativas para América Latina N°80. Santiago de Chile. Chile.

[14] Kurenbach B.et al.(2017) Herbicide ingredients change Salmonella entérica sv.Typhimuriem and Escherichia coli antibiotic responses (Ingredientes de herbicias cambian respuestas a antibióticos por parte de Salmonella entérica sv. Typhimurium y Escherichia coli). Microbiology,17 November 2017. Doi: 10.1099/mic.0.000573. Disponible en: http://mic.microbiologyresearch.org/content/journal/micro/10.1099/mic.0.000573

[15] http://www.canterbury.ac.nz/news/2017/new-research-finds-common-herbicides-cause-antibiotic-resistance.html

[16] Los investigadores ya habían confirmado la relación entre resistencia a los antibióticos y herbicidas en un artículo publicado en mBio, revista de la Sociedad Americana de Microbiología, en 2015. (http://mbio.asm.org/content/6/2/e00009-15)

“En los Estados Unidos, por ejemplo, se estima que más de dos millones de personas sufren cada año infecciones resistentes a los antibióticos, lo cual deja alrededor de 23.000 muertes. Para el 2050, se estima que la resistencia provocará 10 millones de muertes a nivel global, con un costo para la economía mundial de 100 billones de dólares. En otras palabras, cerca del doble de la población de Nueva Zelanda morirá anualmente debido a la resistencia a los antibióticos”.

[17] Esa carga potencial de exposición para las poblaciones humanas que viven en las zonas donde se cultiva soja y maíz transgénico resistente a glifosato (los pueblos fumigados) significa una carga real de exposición de 40 a 70 litros por habitante por año.

[18] “Argentina: sojización, toxicidad y contaminación ambiental por agrotóxicos”, Ingeniero Agrónomo fitotecnista Alberto J. Lapolla. Biodiversidad en América Latina y El Caribe. Agosto 2007. www.biodiversidadla.org

[19] “Advierten sobre la alta toxicidad del herbicida más usado del país”, Luis Emilio Blanco. Diario La Capital, 24 diciembre 2006

[20] Richard 2005: Roundup toxic to placentall cells

[21] Paganelli A et al (2010). Chem. Res. Toxicol., 2010, 23 (10), pp 1586–1595

[22] Gómez Demaio , encuentro “Observatorio del glifosato” Buenos Aires. Cámara de Diputados-2009 – Presentación proyecto de ley para prohibir el uso y venta de agrotóxicos.

[23] Red Latinoamericana de Organizaciones No Gubernamentales de Personas con Discapacidad y sus Familias (RIADIS)“Agrotóxicos y salud: enfermedades y discapacidades prevenibles”.2008

[24] Mac Loughlin,T.;Peluso,L.;J.G.Marino, D.J.G.2017. Pesticide impact study in the peri.urban horticultural área of Gran La Plata, Argentina (Estudio de impacto de los plaguicidas en el área hortícola periurbana de La Planta, Argentina). Science of the Total Environment 598;572580. En http://goo.gl/3M19t9 o en http://goo.gl/m9Uxgj

[25] Evaluación de la salud colectiva socio-ambiental de Monte Maíz, solicitada por el Municipio de Monte Maíz y de vecinos de la Red de Prevención de Monte Maíz, a la Cátedra de Clínica Pediátrica de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC. Octubre 2014.

[26] El registro nacional de anormalidades congénitas (RENAC) reportó  una prevalencia nacional de 1,7% %  en 2013 (42).

[27] La tasa de mortalidad por cáncer en 2014 fue de 383,14/100.000 (19/4959) habitantes. Ciudad de Córdoba tuvo una tasa bruta de mortalidad de 128/100.000 habitantes en 2009.

[28] Avila-Vazquez, M.;Maturano, E.;Etchegoyen, A.; Difilippo,F.S.; Maclean, B, 2017. Association between Cancer and Environmental Exposure to Glyphosate (Asociación entre cáncer y exposición ambiental al glifosato) Inernactional Journal of Clinical Medicine 8; 73-85. Diaponible en :http://file.scirp.org/pdf/IJCM_2017022015474710.pdf

[29] Aissa D. et al. 2014. Monitoreo de genotoxicidad en personas expuestas a plaguicidas. Estudio preliminar en niños. Revista Cuestiones de Población y Sociedad. El valor de los sistemas de monitoreo para la salud y el ambiente: aire y suelo. Vol. 4, N°4, Año III. : 73 – 84.

[30] Mañas et al (2009). Genotoxicity of AMPA, the environmental metabolite of glyphosate, assessed by the Comet assay and cytogenetic tests. Ecotoxicol Environ Saf. 72(3):834-7.

[31] Sentencia del caso “Gabrielli Jorge Alberto y otros p.s.a. Infracción Ley 24.051” Agosto 2012

[32] Ghergo, G 2015. Mapa del cáncer en Santa Fe: factor ambiental y agroquímicos en debate. 3 de octubre 2015. Disponible en: http://www.rosario3.com/noticias/Mapa-del-cancer-en-Santa-Fe-factor-ambiental-y-agroquimicos-en-debate-20150929-0045.html

[33] Ramírez Mirta et al (2012). Relación entre el uso de agroquímicos y el  de la población en localidades de los Departamentos Bermejo, Independencia y Tapenagá de la Provincia del Laboratorio de Tecnologías de la Información Geográfica. Informe final presentado ante la Comisión Nacional Ministerio de Salud de la Nación

[34] Ramírez Mirta et al (2012). Relación entre el uso de agroquímicos y el  de la población en localidades de los Departamentos Bermejo, Independencia y Tapenagá de la Provincia del Laboratorio de Tecnologías de la Información Geográfica. Informe final presentado ante la Comisión Nacional Ministerio de Salud de la Nación.

[35] Los datos corresponden a la Unidad de Terapia Intensiva de Neonatología del Hospital Perrando de Resistencia, citado en Aranda (2015).

[36] Benítez -Leite, S. et al. 2009.  Malformaciones congénitas asociadas a agrotóxicos, Arch. Pediatr. Urug. 80 (2009) 237–247.

[37] Insfrán, J.L. 2012. Enfermedades hematológicas y Transgénicos. Alter Vida- Centro de Estudios y Formación  para el Ecodesarrollo.

[38]  Benitez-Leite S. et al. 2010. Daño Celular en una población infantil potencialmente expuesta a pesticidas” Pediatría. Vol. 37 (2): 97-106

[39] Se trata de la empresa CHEMTEC, la mayor productora de glifosato en Paraguay.

[40] Maldonado A. 2003. Daños genéticos en la frontera de Ecuador por las fumigaciones del Plan Colombia. Documento presentado al Defensor del Pueblo. Claudio Mueckay.

[41] Paz y Miño et al (2007). Evaluation of DNA damage in an Ecuadorian population exposed to glyphosate. Genet. Mol. Biol. 30(2): 456 – 460.

[42] Paz y Miño et al (2011). Baseline determination in social, health, and genetic areas in communities affected by glyphosate aerial spraying on the northeastern Ecuadorian border. Rev Enviromental Health 26(1): 45 – 51

22 Mar, 2019 - Alimentación

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