“Los insectos indican la salud de la naturaleza, y en Misiones estamos en un borde muy finito”

 

Pequeños gigantes. De esta manera podemos describir a los insectos y su rol en la biodiversidad. Basta conocer que “el 90 por ciento de las especies arbóreas depende de su accionar” para entender que son un eslabón fundamental en la naturaleza. Así nos revela Cecilia Fernández Díaz, profesora de Biología e integrante de la cátedra Ecología General en la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), quien desde la década del 80 viene investigando, junto a otros profesionales, el fascinante mundo de estos diminutos seres y su aporte a nuestro ambiente.

La profesional y Carolina Ubieta (Licenciada en Genética), con el apoyo de 18 estudiantes de biología y genética, desarrollan el “Catálogo Virtual de los Insectos y sus Plantas Hospederas en Misiones”, que se prevé habilitar próximamente a través de la web de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la UNaM,  disponible para todo público.

Los insectos juegan un gran papel en las funciones del ambiente. Son los principales depredadores de otros invertebrados y por lo tanto controladores de plagas; descomponen y eliminan un porcentaje importante de la materia orgánica y son los principales polinizadores de plantas de importancia ecológica y económica.

En Misiones, Cecilia Fernández Díaz es una de las personas que más sabe sobre este tema. Tanto conocimiento, tanta experiencia, le permite afirmar que “estamos en un tiempo en el que, si no paramos con la modificación de nuestros ambientes, realmente los números a través de la investigación nos dicen que  estamos en un borde muy finito”.

 

Periodista  (P)- Cecilia, ¡qué es el Catálogo Virtual de los Insectos y sus Plantas Hospederas en Misiones?

Cecilia Fernández Díaz (CFD)La iniciativa nace como Proyecto de Biodiversidad de Insectos, y se termina transformando en un programa de investigación con más de 27 años de trayectoria. .

Nació con la licenciada Aida Tricio en el año 1984 y luego se fue ampliando.

Hoy contamos con una colección que tiene más de 30 mil ejemplares.

A lo largo del tiempo fue cambiando el método de trabajo. Antes para conocer a un determinado grupo de insectos, los teníamos que muestrear, capturar, traer al laboratorio y tener encerrados en cajas… Hoy validamos el registro a través de fotos o filmaciones, aplicamos otra metodología de trabajo que nos permite tener la información de cómo está nuestra entomofauna (fauna compuesta por insectos) y por extensión, las demás especies. De esa manera nos valemos de la información que podemos recabar a campo y luego trabajando aquí en los gabinetes y laboratorios, evaluamos y concluimos sobre tales mediciones.

El proyecto último se llama Catálogo Virtual de los Insectos de Misiones y sus Plantas Hospederas, y el objetivo es que cualquier persona que necesite información, que le sea útil el dato, lo pueda bajar libremente; va a estar con todos los códigos de propiedad intelectual para que lo puedan utilizar y tener a disposición.

P – ¿En qué radica la importancia del trabajo que realizan y la información que van obteniendo?

CFD – Este gran grupo (de insectos) genera la necesidad de muchas personas estudiándolos. Representan un grupo muy numeroso y altamente sensible, por ello nos sirven como indicadores del estado en general del ambiente, de la naturaleza. Forman parte de muchas tramas tróficas, de la alimentación de muchas otras especies… Otros se alimentan de una determinada planta, entonces eso implica una alta especialización.

Podemos decir que en función de la cantidad de especies o de la cantidad de individuos que encontramos de una determinada especie… podremos seleccionarla como especie indicadora, nos va a estar diciendo la verdadera medida de cómo está la biodiversidad.

Como los ambientes están modificados, ya no encontramos a las mismas especies que antes o si las encontramos, las encontramos con cantidades de individuos (abundancia relativa) mucho más reducidas que hace 20 años…

Entonces los investigadores empezamos a buscar otras maneras de llegar a la confirmación de los datos que necesitamos para amar nuestras publicaciones o trabajos de gestión, porque a través de estas investigaciones se gestiona luego el pedido de reconocimiento de endemismos, o de sitios de interés para conservación… y eso es gestionar.

Muchas veces, como son poco estudiados (los insectos), terminamos perdiendo información de la importancia de una determinada especie; resulta que se extingue y no hemos llegado a tiempo para evaluar su situación.

 

P – El estudio de los insectos se inicia en el año 1984, cuando la Selva Paranaense se extendía en una superficie mucho mayor que actualmente y no estaba fragmentada, y cuando todavía el uso de agrotóxicos no era tan extensivo.  Podemos decir que existían más insectos… ¿Se nota, se traduce ese cambio en la población de insectos?

CFDTal cual. Si miramos cuáles son las causas de la pérdida de biodiversidad, la primera es la pérdida de biomas o de ecosistemas; la segunda es el tráfico ilegal de flora y fauna; la tercera, es la introducción de especies exóticas que se transforman en invasoras; la cuarta, es el uso de químicos sintéticos que la naturaleza no puede degradar y se terminan integrando al suelo y al agua; y la quinta, es la caza, que es una de los pocos daños que hemos podido tener algún cambio para reducirla.

Esas son las cinco causas de pérdida de biodiversidad de manera en general.

La fragmentación (de la Selva, u otro bioma) es tal, es uno de los grandes problemas y el cambio de los paisajes naturales son una de las principales causas de pérdida de biodiversidad.

P – ¿Qué quiere decir pérdida de biodiversidad? ¿Cómo se traduce a la cotidianeidad de todos los misioneros?

CFD – Pérdida de biodiversidad quiere decir extinción. Empezamos con una erosión genética, que es la pérdida de los individuos y de pool de genes; y luego la extinción, que es la pérdida para siempre de esa especie. No es que ya no lo encuentro en Posadas u otro lugar. No, no la encuentro en Misiones, no la encuentro en Paraguay; no la encuentro en la zona que era el área de distribución de la especie (Selva Paranaense). La perdí para siempre.

La BIODIVERSIDAD tiene tres niveles importantísimos: el nivel de genes, el nivel de especies y el nivel de paisajes.

Si la fragmentación (de a Selva) es tal, las especies se pierden y también el pool de genes.

P – ¿De qué manera se puede explicar qué perdemos cuando perdemos insectos?

CFDEl gran impacto es la pérdida de recursos naturales potenciales que estaban disponibles y no nos hemos dado el tiempo en llegar a descubrir. Por ejemplo: una planta con una potencial cura de enfermedad quizás este en esas plantas, en yuyos que no he prestado atención, o no he estudiado, o en un determinado insecto. Hemos sabido de casos de personas que consumen escarabajos aquí en Misiones… pero son escarabajos que han sido introducidos de otros lugares. Nosotros no nos dimos tiempo de estudiar a los escarabajos que son propios de aquí. Incluso nuestros Mbya guaraní consumían o consumen el tambú, una larva de un escarabajo que se desarrolla en el tranco de la palmera pindó y de otras especies de árboles; hay una razón, hay un saber cultural que estamos desperdiciando.

Todas esas razones son razones para conservar los recursos, pero son razones de patrimonio cultural también que nos estamos perdiendo, y razones por las cuales hay que conservar.

Estoy hablando de conservar que es una forma intermedia, porque si yo quisiera ser ortodoxa, cerrada, tendría que decir que se debe “preservar”, pero la preservación en Misiones ya no la podemos hacer… queda solo el 5 por ciento de la superficie de la Selva original que teníamos con todos los estratos conservados… Ya no nos pueden decir “sos demasiado cerrada, demasiado ecologista y quieres que las cosas no se toquen”. No, hoy por hoy Misiones y la Argentina toda está con todos sus ambientes modificados.

Por otra parte, es importante recalcar que por muchos años hemos perdido de vista que la otra gran riqueza de Misiones estaba en los Pastizales del sur también; este bioma es tan rico en biodiversidad como la Selva. Hemos mirado mucho al norte y nos hemos olvidado del ecotono de San Ignacio que se forma por ejemplo… riquísima región en cuanto a endemismos. Especies únicas en el mundo que se dan en ese lugar porque hay una composición de suelo y características bioclimáticas singulares.

Hay especies que podrían llegar a ser útiles al hombre para todas sus funciones, porque si miramos y pensamos, la naturaleza es la materia prima para todo lo que hacemos y requerimos para nuestro desarrollo: alimento, medicamento, vestimenta, vivienda, todo lo sacamos de la naturaleza, excepto algunas cosas que el hombre ha aprendido a sintetizar a partir del petróleo, plástico y alquitrán, asfalto, por ejemplo.

 

 P – En el mismo momento que estamos destruyendo los bienes naturales y nos estamos perdiendo de estos conocimientos, base para resolver muchos problemas, la degradación ambiental también hace que tengamos una salud mucho más delicada…

CFDCada vez vamos siendo más acotados. Pero eso nos da también una alta sensibilidad en algunas cuestiones, por ejemplo en los últimos años tenemos aumento en los casos positivos en enfermedades transmitidas por insectos: Dengue, Zika, Chicungunya, y cada vez que nos volvemos como más acotados en nuestros hábitos, en nuestra alimentación, tenemos menos posibilidad de soportar si hay algún cambio en el medio, si algún virus muta, y perdemos nosotros la posibilidad de tener defensas respecto de eso nuevo que viene cambiando con el ambiente que va modificándose.

Entonces, realmente el impacto es a nivel de individuo, adentro del individuo y hacia el resto del ecosistema también.

Estamos en un tiempo en el que, si no paramos con la modificación de nuestros ambientes de manera tan drástica, realmente los números a través de la investigación nos dicen que estamos en un borde muy finito.

Lo bueno es que, si nos proponemos, se puede restaurar.

 

 

P – Frente a ese escenario, ¿qué le diría a alguien que le pregunta por qué no matar a un insecto?

CFD – El gran mito es que todo insecto tiene perjuicio para el hombre. En realidad, hay algunos que son molestos, pensemos en piojos, por ejemplo; otros son vectores (transmisores) de algunas enfermedades, pero hay muchos beneficiosos.

El gran beneficio que nos dan los insectos es la polinización: el 90 por ciento de las especies arbóreas dependen de la acción de los insectos.

Si los insectos no están, no hay formación de frutos; si no hay frutos, no hay semillas y si no hay semillas, no hay nuevos árboles o plantas en general, nueva formación de seres que sigan repoblando y renovando la Selva o el Pastizal.

Los insectos están en todos los ambientes aportando a la polinización y eso que pareciera poco importante, no lo hacen solo las abejas, lo hacen un sinfín de insectos, hasta moscas que nos molestan… son beneficiosos en otros lugares.

Cumplen un rol que al hombre le beneficia.

Yo invitaría a que tengamos cuidado con algunos que son peligrosos, como la Taturana, especie de mariposa nocturna Lonomia obliqua. Aunque también cumple un rol en la naturaleza, hay que ser muy cuidadosos, nada más, no es que tenemos que eliminarla. La Taturana entró a Misiones con el cultivo de la soja que llegó de Asia, no es nativa. Toda especie exótica, toda vez que es introducida, una vez que se instala encuentra facilidad de invadir porque no están las barreras ecológicas propias del lugar de donde viene, entonces le resulta fácil invadir.

Los insectos tienen mucho por decir…

 

25 Jul, 2017 - Fauna, Selva Paranaense

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