La agroecología, aliada de la selva y su gente

En ese es escenario, ya se recibieron los primeros Técnicos en Agroecología, formados en la casa de estudios superiores no universitarios donde convergen el saber académico y el saber popular.
¿Por qué se llama Multiversidad Popular? “Queríamos generar un espacio de formación y cultura que fuera a la vez un espacio de saberes a efectos de dialogar y encontrar entre todos más sabiduría. Por eso nos pareció que llamarlo universidad no era apropiado, porque esa palabra remite a un tipo de saber. Queríamos que los saberes actuales dialogaran con los saberes de los pueblos originarios”, resume Raúl Aramendi, el rector emérito del Instituto de Multiversidad Popular y director de la organización CEMEP-ADIS..
¿Cómo surge la idea de crear esta carrera?
Cuando volví a Misiones, hace diez años, después de mucho andar por otros lados, había gente trabajando en agroecología, que habían hecho muchas contribuciones interesantes. El Coya Cametti, con el Programa Social Agropecuario, era un gran impulsor de la agroecología. También el dirigente agrario, que ya falleció, Michel Gilbart. Recuerdo que había muchos técnicos, ingenieros, agrícolas, biólogos, e incluso antropólogos.
Por entonces, Misiones logró constituir la Red de Agricultura Orgánica, que reunió a impulsores de este tipo de agricultura.
No tenemos que olvidarnos de las enseñanzas de Don Alberto Roth, Moisés Bertoni, y del geólogo Rubito Olmos, quien fue nuestro asesor en el lanzamiento de la carrera.
¿Esta es la única carrera de grado que formara técnicos en agricultura?
Si, es la única en la Argentina. Es la única carrera de grado que toma el tema.
En Misiones tenemos muchas instituciones con orientación agrícola, como las Escuelas de la Familia Agrícola, pero ninguna carrera de grado que forme técnico en agricultura sustentable. Aunque sé que la Escuela Agrícola de San Pedro, por ejemplo, pone énfasis en la agroecología, y ahora también la de El Soberbio.
El tema está mucho más avanzado en Brasil, Paraguay y Bolivia.
Nosotros estamos analizando la posibilidad de implementar también la carrera de Técnico Superior en Ecología Urbana.
¿Cómo evalúas el escenario social, ambiental y económico en Misiones para la agroecología?
Creo que estamos a tiempo, pero tenemos que 'apurar el tranco, se nos acortó la siesta.
El escenario es complejo. Estamos destruyendo el agua. El impacto de la represa Yacyetá es demasiado nefasto: Posadas corre peligro de enfermedades endémicas. Pero todavía estamos a tiempo.
Y digo esto a pesar de que hemos perdido gran conectividad de la Selva, y esto es muy grave porque el 30 por ciento de la perdida de la fauna y vegetal se debe a la fragmentación de la Selva.
Lamentablemente, a pesar de contar con leyes ambientales, estamos perdiendo Selva. Los informes indican que hace algunos años perdíamos 12 mil hectáreas de monte por año, hoy se pierden 17 mil hectáreas por año. El desmonte se aceleró. Lo más grave es que se perdió la conectividad y nuestro yaguareté está condenado a muerte.
Juan Carlos Chébez, un gran luchador, es quizás quien mejor nos alertó sobre esta situación con sus trabajos en Los que Se Van.
¿Cuál cree que son los principales problemas ambientales en Misiones?
Nuestro principal problema es mal manejo de suelo, y la relación que mantenemos con el agua y con la energía.
Queremos nuevas represas, cuando pagamos los costos de Yacyretá y no recibimos los beneficios.
Hoy todavía podemos apostar al desarrollo sustentable, pero si se construyen nuevas represas ya no podemos hablar sobre el tema.
La agroecología aporta ideas, prácticas, instrumentos, tecnologías, y conceptos para un desarrollo sustentable. Ojalá las fuerzas políticas sepan aprovecharlas y que la opinión pública exija desarrollo sustentable.
Siendo una provincia extremadamente rural, es más que importante ver cómo manejamos la foresto industria, la ganadería y otras prácticas agrícolas.
¿Cómo es que llegamos a esta situación después de haber heredado una tierra con tanta riqueza?
Nuestros abuelos tenían una concepción muy ecologista de su relación con la naturaleza.
Lo que impulsó la destrucción de la naturaleza fue la mal llamada revolución verde, que intentó transformar a nuestro colono en pequeño empresario, empujándolo a la revolución industrial.
El colono sabía por intuición que en un tercio de su chacra no podía tocar el monte, guardaba el monte alrededor de las vertientes, tenía una reserva cultural que le evitaba la erosión del suelo, con el conocimiento de sus antepasados y de los guaraníes. Y luego apareció la agricultura industrial, que te empuja a voltear todo e instala el monocultivo, con agroquímicos y semillas que llegan de afuera.
La agricultura industrializada viola todo lo que aprendes a en la universidad, en agronomía.
Nosotros (el Instituto) trabajamos con tabaco, y no encuentro a un productor que quiera seguir siendo tabacalero.
¿Cuál es el rol del Estado en ese contexto?
El Estado tiene que dar herramientas para el cambio, herramientas para la conversión productiva, que estén al alcance del productor, que le den autonomía, a él y a su familia, sus vecinos y su comunidad.
El Estado debe incentivar el trabajo comunitario y la autonomía de los misioneros.
En las recientes Jornadas Internacionales de Agroecología, por ustedes organizadas, se mencionó un estudio que realiza el Instituto Superior Multiversidad Popular sobre la situación de los suelos de Misiones. ¿Dónde se tomaron muestras para los estudios, quién evaluó esos suelos y cuáles son las conclusiones?
Bueno, primero hay que aclarar que lo que tenemos hasta ahora son resultados preliminares, hay que esperar para dar un diagnóstico más certero sobre el suelo de Misiones.
Tomamos muestras en tres chacras diferentes, en la localidad de El Soberbio, una con suelo donde el tabaco se planto un año, otra con un suelo destinado a tabaco durante dos años y la última con una plantación que se reitera por tercer año.
Lo que pudimos notar hasta ahora es que en el primer caso, se pierde un 70 por ciento de fertilidad en el suelo; el en segundo caso, un 80 por ciento y en el último caso, se perdió más del 90 por ciento de la fertilidad del suelo.
Esos estudios están a cargo de María del Carmen Jaizme Vega, secretaria de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, una de las cinco científicas de suelo más importantes del mundo, y se realizan en laboratorios de España.
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La sequía / el agua en Misiones / Aniversario Grupo Cuñá Pirú.
Entrevistas a Favio Cabello (especialista en Cambio Climático) / Juan Martínez Duarte (Unam).
Programa emitido en marzo de 2012 / Radio Nacional Iguazú.



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