Inédito: un guacamayo rojo en la Selva Misionera

Guacamayo rojo, Parque Provincial Península, 4 de mayo de 2019. Fotografía del guardaparque y fotógrafo naturalista Fabián Franco.

Media mañana del sábado 4 de mayo de 2019. El guardaparque Fabián Franco registra con su máquina fotográfica un hecho inaudito para la conservación de la naturaleza en este rincón del mundo: un guacamayo rojo (Ara chloropterus) que se posa sobre una rama seca de uno de los árboles del Parque Provincial Península, en Puerto Iguazú, Misiones. Es el más actual y por ahora único registro comprobado de la especie en la Selva Paranaense “Misionera”.

El guacamayo rojo o “guaá-pytá” fue declarado como “desaparecido” en la Argentina. Habitó “los campos con isletas de selva, palmares y las selvas de galería de Corrientes y otras provincias como Formosa, Chaco, Santa Fe, Misiones y Entre Ríos”. Actualmente, las poblaciones más cercanas a nuestro territorio están en los estados de Mato Grosso do Sul y Paraná en Brasil, en el extremo norte de Paraguay, y el sudeste de Bolivia, se explica en la web www.proyectoibera.org, donde se detalla el proyecto de reintroducción del ave en la Reserva Natural Iberá.

A escala global el guacamayo rojo está catalogado en la lista roja de UICN como una especie de ‘preocupación menor’. En la Argentina está catalogada formalmente como una especie ‘críticamente amenazada’, aunque no existen registros recientes y se la considera extinta”, se explica en la web.

De ahí la sorpresa, la alegría y la valoración del registro del guardaparque y fotógrafo naturalista Fabián Franco.

Foto: Fabián Franco.

Son pocos los datos históricos que ubican al ave en Misiones y en la zona cercana donde el sábado se tomó la fotografía. Por caso,  cabe trascribir el relato del naturalista Moisés Bertoni (1901) quien escribió: «Lo maté cuando estaba comiendo frutas de Esenbeckia guatambu, con tres individuos más del mismo tamaño (…) A menudo se ve a esta especie cruzar el río Paraná; parece que duerme en la costa argentina para pasar a comer todos los días a la costa paraguaya». Esto último corresponde a algún punto en la costa argentina en el noroeste de Misiones (Bertoni vivió en la costa del Paraguay frente a Puerto Iguazú, Argentina). “Existen también registros de 1883 para Santa Ana, departamento Candelaria, provincia de Misiones, hasta que  tal vez en 1917 se capturó uno de los últimos individuos silvestres en Argentina, en la provincia de Formosa ( Juan Carlos Chebez 2008)”, indica el portal Proyecto Iberá.

Sobre las causas de la desaparición de la especie, el mismo explica: “El panorama que muestran todos estos relatos históricos es el de una especie que vivía perfectamente en los bosques de la región, ya que se mencionan como árboles para alimentación o nidificación especies muy abundantes como el timbó y las palmeras mbocayá, entre otros. Pero asimismo, resulta notable que la mayoría de los comentarios de los naturalistas son sobre el uso de los guacamayos para alimento y para mascota u ofrendas. Considerando esto en coincidencia con el auge del poblamiento humano en la región entre Asunción y Corrientes, y la gran actividad ganadera que se desarrollaba en el 1700 y 1800, resulta sencillo entender que por qué esta especie resultó fuertemente afectada hasta su extinción”.

El lugar donde ahora fue vista el ave está rodeado de Selva Paranaense en buen estado de conservación.  El Parque Provincial Península, de 6.829 hectáreas, limita con el Parque Nacional Iguazú y es una pieza clave en la conformación del Corredor Verde en Misiones y como “puente” con las áreas protegidas en Brasil y Paraguay, propiciando el intercambio genético de plantas y animales nativos.

El proyecto de reintroducción del guacamayo rojo en la Reserva Iberá es liderado por Conservación Land Trust (CTL), con científicos del CONICET y apoyo de la Dirección de Recursos Naturales de Corrientes. Los datos difundidos en enero pasado son alentadores: “Después de varios meses de entrenamiento, incluidos ejercicios de vuelo, reconocimiento de depredadores y alimentación con frutos nativos, entre nueve y once guacamayos viven en forma totalmente libre en la reserva. Algunos de ellos ya han volado más de 75 km desde el sitio de liberación, llegando cerca de localidades vecinas donde la gente ha disfrutado de su presencia y los ha recibido con gran alegría. Otros cinco animales ya están siendo entrenados en un gran jaulón de vuelo, y se espera que tengan una liberación gradual en los próximos meses”.

6 May, 2019 - Fauna

Comentarios

  1. Julian dice:

    Cuando era adolescente, vivía en el Delta de Tigre, sobre el río Lujan, Provincia de Bs As. A mediados de la década del 1980 apareció volando un guacamayo rojo (como el de la foto): siempre asumimos que se había escapado de alguna casa, dado que acepto pronto vivir en la casa, siendo totalmente domesticado. Lo teníamos libre (estaba suelto y cuando salia de la casa hacia vuelos muy cortos a algún árbol cercano, prefiriendo movilizarse caminando. Con mi madre se comportaba como un perro, la seguía a todos lados. Lamentablemente nos mudamos, quedando ahí con la familia de mi hermana, pero como era dañino no lo dejaban acercarse a la casa y se terminó yendo. Estuvo así en la casa como unos 5 años.

Dejanos tu comentario