Canoa ecoturística, casi una realidad

Una de las pruebas, en Iberá. Fuente: CEDIT

En septiembre se realizaron nuevas pruebas con la novedosa embarcación. Los resultados son alentadores. Funcionará con energía solar y otras fuentes. Se destinará al turismo en la Reserva de Yabotí y en los Esteros del Iberá.

Todo indica que la piragua Yabotí muy pronto estará lista para ser utilizada como importante recurso turístico en la Reserva de Biósfera Yabotí y en los Esteros del Iberá.

La “canoa” forma parte de un proyecto turístico denominado “Corredor Iberá – Moconá”,  coordinado por la Fundación Nuestro Ambiente (FUNA)  y el Centro de Desarrollo e Innovación Tecnológica –CeDITec- de Misiones.  Se caracteriza por ser totalmente silenciosa, y se complementará con dos zonas de acampe en Yabotí (sobre el río Uruguay, cerca de los Saltos del Moconá, y en inmediaciones del arroyo Grande) y otra en los Esteros del Iberá (en el área conocida como Laguna Luna, cerca de Colonia Carlos Pellegrini). Estos campamentos permanentes se construirán con materiales naturales, respetando la topografía y el arbolado, y básicamente estarán constituidos po

“Con el desarrollo del ecoturismo ha surgido una nueva demanda por este tipo de embarcaciones, la piragua tradicional ha pasado a ser la preferida en casi todos los cursos de agua de Sudamérica, casi podría decirse que se ha generado una alternativa ecoturística”, explica Héctor Cardozo, de Nuestro Ambiente.  “Es que esta piragua -continúa en un informe reciente- permite el paseo silencioso en todo el recorrido o, como alternativa, acercarse al objetivo con un pequeño motor de combustión interna y luego desplazarse con votador o palas simples favoreciendo así la oportunidad del avistaje de las infinitas formas del paisaje y de la biodiversidad que ofrece la selva lluviosa”.

Detalles

La piragua Yabotí posee un diseño moderno e innovador que evoca la conformación básica de la primigenia piragua.

Se trata de una piragua con “propulsión alternativa”: podrá impulsarse con palas simples, votador o motor, de combustión interna y/o eléctrico alimentado con energía que es suministrada por paneles fotovoltaicos que forman parte del techo.

Sus líneas de agua aseguran un consumo mínimo de energía a bajas velocidades. Se desplaza “cortando el agua” y no “planeando” como la actual lancha convencional.

Puede recorrer grandes distancias con una mínima cantidad de energía. Si en lugar de usar la energía solar se utilizara combustible fósil, el consumo y la contaminación serán minúsculos.

Es un diseño con el que se busca el disfrute de la navegación en sí misma y la contemplación del entorno en silencio y sin remos ni aparejos que manejar.

Su capacidad de carga le permitirá llevar hasta 1.074 Kg.

Tiene 8,12 m de eslora, 1,37 m de manga y 0,49 m de puntal.

La piragua estará dotada de propulsión alternativa. Este es un término usado frecuentemente para designar formas de propulsión que difieren de las que se basan solamente en los motores de combustión interna estándar, alimentados por gasolina o diesel.

De acuerdo a los requerimientos habrán unidades híbridas con diferentes sistemas de propulsión (híbrido: vehículo de propulsión alternativa movido por más de una fuentes de poder): solamente palas y votador; palas y motor pequeño de combustión interna de 4 tiempos, y palas y sistema a energía solar: paneles fotovoltaicos, baterías y motor eléctrico.

Pruebas realizadas

Se realizaron dos prototipos. El primero (desarrollo FuNA) comenzó a navegar el 17 de mayo de 2008. Se realizaron sobre el casco modificaciones en sus líneas de agua a los fines de mejorar su rendimiento a bajas velocidades y así lograr una mayor autonomía. Ésta última es la cualidad que más interesa ya que su uso principal es la realización de travesías.

La experiencia con este primer prototipo fue de gran utilidad para el diseño del nuevo, similar en sus líneas de agua y sistema impulsor mixto (fotovoltaico y muscular).

El proyecto del segundo prototipo es seleccionado y luego financiado por el Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (FONCyT) dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.

El nuevo prototipo es testeado en las diferentes etapas de su desarrollo, el primero fue realizado el 28 de enero de 2010.

Utilizando el casco, sin el sistema impulsor electrosolar, se realizaron ensayos de carga y estabilidad, se navegó con palas simples, con un motor de combustión interna de 4 hp y con un motor eléctrico de 36 libras. Completada la construcción del sistema impulsor se realizaron las pruebas de carga, estabilidad, maniobrabilidad.

En todos los aspectos la embarcación lograda superó las cualidades requeridas de acuerdo con el diseño.

La capacidad de carga fue la esperada (1074 Kg) ya que el cálculo que se hace previo a los ensayos es altamente preciso.

La estabilidad es más difícil de prever, pero las pruebas superaron las expectativas y la cupla adrisante lograda -favorecida por la colocación de las baterías en el piso a lo largo del plano sagital- permitió poner una carga considerable de paneles fotovoltaicos en el techo.

La navegación con el impulso de palas simples de seis tripulantes alcanza velocidades importantes, mayores a las que se logran con una canoa canadiense estándar. Por su mayor estropada, también en comparación a ésta última, hace necesario realizar un esfuerzo mayor al comenzar a palear y al intentar frenar.

La maniobrabilidad sin timón es baja como estaba previsto, problema que fue resuelto con la colocación de un timón retráctil. La colocación de éste último permite navegar con una profundidad de 25 cm con 7 personas a bordo.

El desempeño a baja velocidad fue excelente y se comprobó ya al navegar con un motor fuera de borda de dos tiempos, prácticamente con el acelerador al mínimo se verificó una velocidad de navegación más que interesante para los fines perseguidos.

Una vez completada la construcción del prototipo estándar, dotado de dos motores de corriente continua de 55 libras de empuje cada uno, se procedió a realizar los primeros ensayos el 16 de septiembre de 2010. Los resultados obtenidos superaron los valores esperados en lo referente a estabilidad, maniobrabilidad, autonomía velocidad y capacidad de carga.

Como no existen embarcaciones similares (de diseño y construcción previos) no es posible establecer comparaciones.

Queda por realizar evaluaciones más precisas en distintas condiciones, los valores que se obtengan permitirán establecer los alcances del diseño.

Se proyecta desarrollar instrumentos indicadores de autonomía (interesa saber qué distancias podrán recorrerse con diferentes velocidades de acuerdo a diferentes cargas eléctricas disponibles).

Fuente: Cedit

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