“Hay que universalizar el derecho al agua para familias rurales”

Arroyo Piray Guazú, ruta nacional 12, Misiones. Foto tomada en agosto de 2018, difundida en facebook de TN Local Monte Carlo (Cristian Yede).

La actual y acentuada bajante de los ríos (Paraná, Iguazú y Uruguay) y arroyos (Paranaí, Piray Guazú, Cuña Pirú, entre otros) preocupa sobremanera.  El ingeniero hídrico Enrique Gandolla observa la situación de Misiones y propone líneas de acción con un fuerte acento en la zona agrícola.

Las cuencas utilizadas para el abastecimiento público debieran estar sujetas a un régimen especial y más estricto de gestión”, advierte, al tiempo que agrega que se hace imprescindible avanzar en una estrategia tendiente a generar reservorios para mitigar los efectos de las sequías, y apoyar el desarrollo rural”.

Esto, en un contexto donde el Cambio Climático acentúa los períodos sequía.

 

–          Enrique Gandolla, integrante de la Red de Agua para el Desarrollo Rural, en los últimos días podemos notar una importante merma en el caudal de los ríos y arroyos, con consecuencias en la navegación y la generación de energía en el río Paraná, y el abastecimiento de agua en muncipios como San Pedro, donde se secaron dos pozos. ¿Cuál es la causa de esta bajante?

Enrique Gandolla – Como informan los medios locales, la causa de la pronunciada bajante en los cursos interiores de Misiones es la falta de lluvias en la región, y los pronósticos -Servicio Meteorológico Nacional- no prevén cambios sustanciales para los próximos días, sino solo algunas lluvias de escasa magnitud. Es una situación generalizada de insuficientes precipitaciones en toda la región que se refleja en los caudales bajos, muy bajos o con tendencias a seguir descendiendo en los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay.

Ingeniero hídrico Enrique Gandolla (Red de Agua para el Desarrollo Rural / UNAM).

–          ¿Qué hacer ante tal situación?

Enrique Gandolla – Si lluvias significativas siguen demorándose en llegar, es poco lo que se puede hacer más allá de los procedimientos a los que recurren ante estas situaciones críticas las cooperativas y entes que prestan los servicios de abastecimiento de agua a la población, es decir: racionamiento del consumo y servicios de emergencia con camiones.

Pero es oportuno reflexionar que para las áreas urbanas, con todas las restricciones que conocemos, al menos existen servicios organizados y procedimientos de crisis con los que se procura paliar el sufrimiento de las familias ante la falta de agua. Pero para las áreas rurales, o sea, para el 26% de la población misionera que vive en las distintas colonias distribuidas en el territorio de nuestra provincia, no existen esos servicios y los productores tienen que arreglarse por su cuenta acarreando agua según sus posibilidades.

–          ¿Nos dice que es preciso atender, con medidas específicas, a la zonas rurales ?

Enrique Gandolla: Desde la Red Misionera Agua para el Desarrollo Rural hemos propuesto algunas alternativas que obviamente no son soluciones para la coyuntura actual,  sino para anticiparnos a estas situaciones de sequías que serán cada vez más frecuentes y más intensas según los pronósticos de los estudios del Cambio Climático para nuestra región.

En 2014 elaboramos un documento denominado “Lineamientos de proyectos propuestos por la Red Misionera Agua para el Desarrollo Rural para avanzar hacia una mejor gestión del agua en la provincia de Misiones”, que fue ampliamente difundido y presentado en diversas ocasiones, incluida una jornada con diputados en la Honorable Cámara de Representantes (junio de 2014) a la que fuimos especialmente invitados para presentar dicho trabajo.

“Hace falta un programa específico de agua para la zona rural”, dice Gandolla.

Entre otras propuestas, señalamos en ese documento la necesidad de universalizar en la provincia de Misiones el derecho humano de acceso al agua potable por parte de las familias rurales, poniendo en marcha un programa específico para dicho sector de la población (Lineamiento de proyecto N° 7). Aunque aún la provincia no cuenta con un programa destinado a extender a la población rural el derecho de acceso al agua potable (sancionado en 2012 por la HCR mediante la Ley IV-N°59_Derecho al Agua), hay organismos como INTA que desde ya hace muchos años viene desarrollando un importante trabajo de protección de vertientes para abastecimiento de las familias rurales. Por el vínculo que desde hace casi 10 años mantenemos desde la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales, de la Universidad Nacional de Misiones, la AER-Bernardo de Irigoyen, tengo información sobre el trabajo realizado en el Departamento Gral. Belgrano, donde se han protegido más de 100 vertientes que abastecen de agua segura a alrededor de 500 familias a las que también se las concientiza sobre la necesidad de favorecer la infiltración del agua en el suelo mediante la protección -con especies nativas- de las cuencas que alimentan dichas vertientes. Es razonable suponer que esos trabajos, en alguna medida, están contribuyendo a mitigar los efectos de las sequías.

–          Bien, poner en relieve la importancia del agua en territorio agrícola, visibilizar ese derecho para la familiar rural y ejecutar acciones para cuidar las vertientes, las fuentes de agua?

Enrique Gandolla: Si, por otra parte, en el Lineamiento de proyecto N° 8, señalamos la necesidad de promover la construcción de pequeñas obras de almacenamiento de agua con distintos fines: agua potable, usos rurales, piscicultura, procesos industriales y recarga de acuíferos. Fundamentábamos dicha propuesta en que no obstante las abundantes precipitaciones anuales que caracterizan a Misiones, desde fines de la primavera hasta principios del otoño suelen producirse menores precipitaciones a la vez que elevadas temperaturas, con lo cual se configuran situaciones de déficit hídrico que repercuten negativamente en los servicios de abastecimiento de agua potable a muchas localidades, en la producción rural, y en la calidad de vida de gran parte de la población; y advertíamos que los estudios sobre las consecuencias del Cambio Climático para la región, señalan -entre otras consecuencias- una intensificación de los períodos de sequía. La reiteración de períodos de falta de lluvias como el que nos afecta actualmente, nos indica que se hace imprescindible avanzar en una estrategia tendiente a generar reservorios para almacenar parte de la oferta de agua de los períodos de excesos, para mitigar los efectos de las sequías, y apoyar el desarrollo rural. También los entes prestadores de estos servicios urbanos, particularmente los que se localizan en zonas críticas para el abastecimiento de agua como lo son las divisorias entre cuencas, podría construir reservorios con estos fines.

Arroyo Yabotí, en la entrada al Parque Moconá.

–          Otro aspecto que pone siempre de relieve es la gestión ambiental de las cuencas…

Enrique Gandolla: Si, es otra de las propuestas que incluimos en aquel documento (Lineamiento de proyecto N° 10): poner en marcha un Programa especial de gestión ambiental de las cuencas que abastecen de agua a las localidades del interior provincial. Allí decíamos que si bien la totalidad de las cuencas de la provincia debieran estar sujetas a programas de gestión ambiental tendientes a preservar la disponibilidad y calidad de las aguas, en beneficio tanto de las poblaciones urbanas como rurales como de las distintas manifestaciones de la biodiversidad,  las cuencas utilizadas para el abastecimiento público a las poblaciones del interior debieran estar sujetas a un régimen especial y más estricto de gestión, de forma de minimizar los riesgos para la salud involucrados en la multiplicidad de actividades que en ellas se desarrollan y dar mayor seguridad a la población en relación con la disponibilidad de agua. La provincia de Misiones tiene una importante cantidad de áreas legalmente protegidas para cuya creación se han tenido en consideración objetivos prioritariamente ligados a la conservación de la biodiversidad, paisajes y bellezas escénicas. El considerar cómo “áreas naturales protegidas” a las cuencas de los arroyos utilizados para el abastecimiento de las poblaciones, dotándolas de planes especiales de manejo  en razón del trascendente rol social que desempeñan, sería una importante contribución al bienestar de la población en su conjunto. Algunas de las más importantes ciudades del mundo (por ej. Nueva York) han adoptado estrategias similares y con ello han reducido riesgos de contaminación y costos de tratamiento de las aguas, a la vez que han protegido actividades tradicionales, la biodiversidad y paisajes rurales.

Río Iguazú, en territorio de Brasil. Foto ilustrativa.

Son muchas las medidas que se pueden adoptar para mitigar los efectos de las sequías, aunque ninguna de ellas generarán los resultados inmediatos que demanda la situación actual. Pero la provincia debe avanzar en una estrategia de mediano-largo plazo, pues los efectos del calentamiento global ya se están haciendo sentir, y cada vez lo harán con mayor intensidad.

Cristina Besold

15 Ago, 2018 - Ríos

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