“Hay que tener sentido común”, el mensaje del Gobernador que creó Ecología

Ricardo Barrios Arrechea, Gobernador de Misiones entre 1983 y 1987.

 

Ricardo Barrios Arrechea (Don Cacho, como le gusta ser nombrado) tomó la decisión política de hacer del ambiente una cuestión de Estado, la base para que florezcan áreas protegidas y leyes que permitieron que hoy tengamos Selva Paranaense en pie. Una medida que se complementó con otras de destacado sentido de identidad y pertenencia a la tierra colorada y que incluyó también la construcción de la primera represa en este territorio, la de Urugua-í. El miércoles será homenajeado por la Universidad Nacional de Misiones y el Colegio de Ingenieros Forestales. En las siguientes líneas, la memoria de aquel comienzo y consideraciones sobre la situación actual del ambiente de la mano del hombre que lideró el “Gobierno del Tucán”, entre 1983 y 1987:

P. Más de 30 años ya se cumplieron de la creación del Ministerio de Ecología y el miércoles le entregarán un reconocimiento por haber tomado la decisión política de crear la institución. ¿Qué significa para Usted el homenaje, en lo personal y como parte de su carrera política?

Ricardo Barrios Arrechea (R.B.A.). Para mí es realmente una satisfacción, y lo es porque, primero, es la primera vez, porque hay reconocimiento en la calle, en reuniones y demás, pero nunca se hizo un reconocimiento a la tarea de Gobierno, que es lo importante. Y creo que Ecología es una de las naves insignia para Misiones que no desapareció, porque así como a tantas cosas el Gobierno siguiente (de Julio César Humada) la hizo desaparecer, respetó a Ecología, de lo cual me alegro muchísimo. Ahora a través de la UnaM y el Colegio de Ingenieros Forestales quieren hacer un recordatorio del Ministerio de Ecología.

Venían pensando cómo nació lo de Ecología. Cuando era médico una vez fui a San Pablo y veía como Brasil tumbaba monte, metía soja y yo pensaba ‘nosotros somos unos atrasados, acá producen, trabajan…‘ Eso unos 10 /15 años antes de ser Gobernador. Después empecé a ver que no, que tumbar monte para la soja era un despropósito, o por lo menos no (se debía tumbar) cualquier monte, así que me empecé a preocupar y me dí cuenta, una vez viajando a Eldorado, que había que, de las cuatro patas de la mesa que decía yo como pilares de Gobierno, que eran la energía, el agro, turismo y madera, había que que preservar a la madera nativa como medio ambiente, como belleza paisajística y como recurso natural. Así que al año de asumir el Gobierno, me planteé la idea de crear un Ministerio de Ecología, no había ni secretaria de medio ambiente, pero me torturaba ver que se ‘pelen’ los árboles de la Selva. Estudiamos lo que había del tema (en papeles) en esa época, que no era mucho, y creamos la institución.

Una de las primeras medidas que tomó Constantino Queiroz ((1985 – 1987), el primer ministro, fue prohibir la tala del Palo Rosa, una medida que enojó a muchos en aquel entonces y que hoy, me dijo el mismo Queiroz, quienes están con el ecoturismo, agradecen. También se prohibió cortar el Palmito y el Pino Paraná.

Sirvió para dar un primer paso, un pequeño freno a la devastación. En esa época, en los aserraderos de Misiones el 60 por ciento de la madera era nativa, y Misiones proveía casi el 50 por ciento a la industria nacional, así que imaginate… creo que fue muy oportuna la creación del Ministerio de Ecología y las primeras medidas que se tomaron.

“Cacho” Barrios Arrechea y un vecino, junto a helechos arborescentes en la Ruta Nacional 14, San Pedro.

P. Se frenó a tiempo el desmonte total de la Selva Paranaense. Si era esa la cantidad de madera del monte que se utilizaba entonces, haber creado un Ministerio, lo que se traduce en conservación de los bienes naturales como política de Estado, es más que destacable.

R.B.A. Había otra cosa también: se daba una especie de colonialismo interno porque todos los grandes madereros y aserraderos eran de afuera, localmente no había ningún empresario madero importante; se llevaban los rollos y la única industrialización en Misiones era hacer sandwiches con los rollos, las tablas una arriba de la otra, y con destino a Rosario, entonces hicimos una especie de ‘aduana rovirista’ pero al revés, no para lo que entraba a nuestro territorio sino para lo que salía.

 

P. Bueno, de eso hablaba mucho Thay Morgenstern, entre otros, que advertía que se iban todos nuestros árboles, y acá solo quedaba pobreza.

R.B.A. Me acuerdo una vez que andaba de campaña por San Pedro y vi un camión con un cedro que ocupaba todo el chasis.. era un gigante… era como un asesinato a un árbol.

Así que bueno, el Ministerio de Ecología fue oportuno, y estoy muy feliz de haberlo creado.

 

P. El suyo fue el primer Gobierno democrático después de tantos años de Dictadura cívico militar, con muchas cosas que atender y recuperar. Cuándo planteó esta idea de crear un Ministerio de Ecología, ¿cuál fue la reacción en líneas generales?

R.B.A. Yo diría que casi no se hablaba de Ecología, no hubo mucha reacción. La oposición, los peronistas, acompañaron, fueron muy honestos intelectualmente. Donde si hubo una mínima oposición fue con Urugua-í, porque se inundaban 8 mil hectáreas, de las cual un poco más de 2 mil era bosque implantado, y cuando el agua se iba para el fondo entonces si ya invadíamos el monte nativo.

Alberto Roth (naturalista) me visitaba y me quería convencer de que no haga la represa Urugua-í, me decía: ‘Hay que conservar; Misiones tiene que tener como una columna vertebral vegetal a lo largo y a los costados de las sierras centrales, todo eso no hay que tocar’ porque desmontarlo significaba erosión y la pérdida de otros recursos. Bueno, su oposición sirvió para que hagamos el Parque Provincial Urugua-í, de 84 mil hectáreas. Había que cuidar la cuenca, el agua tenían que ser agua limpia y no agua colorada, con sedimentos. Así que perdimos 8 mil hectáreas y ganamos 84 mil, y se ganó con el beneficio de la energía, que sin energía no hay trabajo.

Parque Provincial Urugua í, de 84 mil hectáreas.

P. Con Alberto Roth me surgen otros nombres: Juan Carlos Chébez, Luis Honorio Rolón..

R.B.A. Ellos acompañaron muy fervorozamente. Me acuerdo de unos afiches hermosos de Chébez sobre la flora y la fauna en un tomadero de agua en el monte; él acompañó mucho, Rolón también. Se crearon los parques provinciales de la mano de ellos dos. Hay un parque, el de Cruce Caballero, que es una belleza, era de Papel Misionero y los pasamos como área protegida. Es lo más preservado que hay, está intacto.

Alberto Roth, el sabio suizo que sumó a la politica ambiental en el Gobierno de Arrechea.

Juan CArlos Chébez con el Gobernador Arrechea en la creación del Parque Urugua-í.

P. Con la creación del Ministerio de Ecología se disparan otras acciones conservacionistas: se empiezan a crear más parques y leyes ambientales. Misiones empieza a recorrer un camino que tiempo después lo pone a la vanguardia internacional en ambiente, que tiene como broche de oro el Corredor Verde.

R.B.A. Yo de leyes no sabía mucho, recuerdo que había dos normas relacionadas previas al Ministerio. El tema es tener el sentido común y el compromiso para equilibrar la cosas, ni el fundamentalismo ecologista ni la destrucción total.

Como dicen los que saben, tenemos un Planeta para 600 años y después, chau… De manera que es seria la cosa, y el Cambio Climático está a la vista. Creo que la gente tiene que actuar con más racionalidad.

Te decía el mito instalado contra las represas: es muy importante que la gente se de cuenta que Urugua-í no hizo daño a nadie y dio energía para la provincia; Yacyretá recreó una ciudad nueva y le da al país energía limpia. En eso vamos en retroceso. Hace 20 años el 40 por ciento de la energía era renovable, y ahora no alcanza al 20 y poquito, y este impulso a las energías renovables es muy importante para el país y hay que hacer las represas porque Corpus el daño que causa ambientalmente es mínimo, es un cañón, no inunda 14 mil hectáreas entre Paraguay y Argentina, no hay que mudar gente, sino vamos a terminar con energía atómica que yo le tengo más miedo que la energía de una represa. El país cada diez años duplica la demanda y de algún lado hay que sacar la energía.

Palo Rosa, Ruta 101, especie protegida por ley a partir del Gobierno de Arrechea. Foto tomada por el mismo Gobernador.

P. Siendo Gobernador de Misiones impulsó la generación de energía en nuestros arroyos internos. Todo ese cordón central de Selva en Misiones, la columna vertebral de la provincia, es el lugar de generación de vertientes para esos arroyos.. No sé si fue pensado, pero la decisión de conservar la Selva se complementa con la idea de generar energía en los arroyos misioneros..

R.B.A. Las micro represas fueron pensadas sobretodo para los lugares donde no llegaba la electricidad, donde había colonos y escuelas. Se hicieron once micro centrales (El Persiguero, El Doradito en Villa Bonita, Carlito en Leandro N Alem, Pereira en Pueblo Illia, Pesado y el Central en San Antonio, Tarumá en San Vicente que abasteció a 60 familias, entre otros emprendimientos), todas con beneficio para pueblos chicos, agricultores e instituciones públicas; se podrían haber hecho mucho más… Sin Eric Barney eso no hubiese sido posible.

Entre 1983 y 1987 se construyeron, de la mano del ingeniero Eric Barney, once micro represas en arroyos misioneros para brindar energìa a agricultores e instituciones públicas en lugares donde no llegaba el tendido eléctrico.

P. Otra iniciativa muy buena y que se complementa con la conservación del agua y del monte, fue EMITUR, un impulso a la actividad turística.

R.B.A. Bueno, esa era una de las cuatro patas que decíamos y fue la de mayor impacto probablemente para el conocimiento y la alegría de la gente. Disfrutaba mucho ver, por ejemplo, la plaza 9 de Julio en Posadas con mucha gente que llegaba en los colectivos. Partimos de muy pocas visitas, no vendíamos ni 50 mil por año, y ahí también fue una decisión de sentido común: se discutía si primero había que hacer hoteles o primero tenían que venir los turistas para que la gente haga hoteles, y se optó por más apoyo a la promoción del turismo. A los dos años, creo, cerramos con 600 mil visitantes, cosa que en esa época ni se soñaba.

Fue muy importante desde el punto de vista de la promoción de la provincia. Habíamos tenido con Lucho Barrios la idea de hacer un Tucán gigante inflable y este hombre sin pedir permiso lo metió en el Obelisco de Buenos Aires, salió en la tapa de Clarín y Misiones estaba en boca de la gente.

Lo de turismo fue muy importante. Después se desactivó lamentablemente y desde hace unos años atrás, con Maurice Closs, se dio otro impulso y hoy día ya pasamos el millón de visitantes anuales.

Tucán, aves de la Selva Paranaense que identificó programas del Gobierno radical entre 1983 y 1987.

P. Hay una frase que dice: No se ama lo que no se conoce. En su Gobierno hay un hilo conductor y es que los diferentes programas estuvieron impregnados de sentido de identidad, de pertenencia a esta tierra, lo cual se traduce en una revalorización de Misiones y sus bienes naturales y culturales. Basta citar: Ñande Gente, Ñande Roga, Ñande Yerba, el Tucán como imagen de Gobierno. ¿Cómo surge, por ejemplo, lo del Tucán?

R.B.A. Lo del Tucán surgió de la mano de un publicista, quien presentó la frase: ‘ Misiones, aquí vive la Democracia’, y la imagen del Tucán. Cuando (Raúl) Alfonsín vio esto dijo: ‘Che, en la Argentina también vive la Democracia’. Es un bicho muy atractivo y llamativo, es de Misiones y fue muy bueno haberlo elegido como identidad de Misiones. Ahora estoy viendo que hay muchos nuevamente (en el ambiente natural).

Algo genético debe haber en esto porque mi familia materna vino a Misiones en la época de la guerra del Paraguay, vinieron de Uruguay como abastecedores del Ejercito de la Triple Alianza y se quedaron en Posadas cuando esto era una villa, pusieron un molino de yerba, y el primer Intendente fue mi bisabuelo, un tío mío fue Gobernador (Claudio Arrechea), otro tío fue Vicegobernador. Entonces yo sentía el compromiso que también tenía que ser Gobernador; tenemos una foto con Cesar Sánchez Bonifato, teníamos 16 o 17 años, frente a la Casa de Gobierno y donde escribí ‘hoy afuera, mañana adentro’. Se ve que ya se me había metido en la cabeza esa posibilidad. Un amor que tenía por la provincia que me parece medio patológico, tal es así que me jodió en política porque me lo han dicho: ‘a vos te perjudica que sos muy provincialista’, y de hecho tenía la cabeza siempre en Misiones, cuando fui ministro de Salud de la Nación, por ejemplo. A lo mejor eso no me permitió crecer más en política nacional, por esto del misionerismo miraba todo el tiempo para la provincia…

 

P. Pero siempre se sintió muy bien. Creo recordar una frase suya: ‘los mejores momentos lo viví siendo Gobernador’.

R.B.A. Si. Yo disfrutaba muchísimo de la tarea pública. Muchísimo. Yo decía: demasiado me gusta esto, este es mi oficio, para esto nací.. Y disfrutaba muchísimo, y no era fácil, porque conformar a todo el mundo es complicado.

Recuerdo que la posición peronista acompañó mucho, se portaron muy bien. Acompañaron las leyes y salían las cosas.

La tarea del político es dura, a veces ingrata, como todas las cosas de la vida. Pero es apasionante. Tener la lapicera y decidir es hermoso. Yo siempre pensaba: bueno, esto a quién o a cuántos beneficia y a quién o a cuántos perjudica. Y ahí hay que tomar una decisión, siempre tenés que optar, y hay que hacerlo en beneficio de las mayorías. Como trabajé tantos años en el hospital y en el consultorio, tenía un compromiso grande con la gente más pobre y casi todo lo que hicimos lo hicimos pensando en la gente de menores recursos. Creo que fue bueno.

P. Se quedó con ganas de más.

R.B.A. Me quedé con ganas de más y dos veces fui candidato pero ya, el hombre y sus circunstancias… en la primera candidatura después (de ser gobernador) venía del Gobierno de Raúl Alfonzín, la gente estaba enamorada de (Carlos Saúl) Menem, el 1 a 1… y no pensaban en el radicalismo, y en la última nos trampearon con el padrón, hicieron 25 mil cambios de domicilio, pero bueno…

P. Recorre la provincia de Misiones. Sabemos que no hace mucho estuvo en el Parque Cruce Caballero.

R.B.A. Fantástico. Me encantó estar en ese Parque porque me encontré con guardaparques con un compromiso muy grande, quienes realmente hacen una gran tarea porque están en absoluta soledad, lejos de todos los servicios, y aún así los vi comprometidos.

Cañafistula, en el Parque Cruce Caballero.

Chachis gigantes, en Cruce Caballero.

P. Cuando recorre la provincia, que es una provincia muy distinta a la década del 80, donde casi ya no se ven los caminos de tierra colorada enmarcados por árboles nativos gigantes (como relata Alberto Roth en sus apuntes de vida), ¿qué es hoy lo que más atrae su atención?

R.B.A. Llegué a ver lo que describe Roth. Una vez fui al Moconá, desde Paraíso, y fuimos por una ruta que era un túnel, un túnel verde, era fantástico. Bajamos en el Yabotí, nos bañamos ahí, y fuimos a los Saltos del Moconá, una cosa deliciosa, fantástica.

Y después en la década del 70, en campaña política, fuimos de Eldorado a San Pedro, había tres vías, todas de tierra, una se llamaba Puente Alto, eso estaba intacto, lleno de yerbales naturales, de Pino Paraná, un sueño…

El otro día fui al lugar que era de mi tío que fue Gobernador, Claudio Arrechea, en Santa María.

Santa María era una colonia de ingleses. Mi tío tenía una hermosa propiedad, una casa sobre una loma , cerca del río Uruguay, bellísimo, ahí tomábamos mate. El otro día me fui por los caminos viejos que van a esa chacra y fui a ver la casa, me emocionó muchísimo pero tengo que decir que lo que está hoy no tiene nada que ver con lo que tengo en mi memoria de aquellos tiempos… Era lindísimo, había ariete.. hoy hay mucho pino, mucho potrero, tierra no aprovechada…

La provincia de Misiones tiene que plantar nativas, tiene que ser una de las grandes tareas de la provincia con sus propios recursos. Neuquén tiene plantadas miles de hectáreas de Pehuén en su territorio, donde es mucho más costoso y complicado este trabajo, y está defendiendo su bosque nativo, y Misiones tiene que hacer eso, las escuelas tendrían que tener nativas plantadas, los Municipios tendrían que plantar nativas, tendría que ser un compromiso provincial plantar nuestros árboles autóctonos, y regenerar el bosque, la capuera se regenera en monte, ahí empiezan a aparecer los timbó, los cedros, la cañafistula. Tiene que haber una política pro activa, porque tipo contrabando hormiga se van los árboles; yendo a Moconá uno sigue viendo que los camiones salen con troncos.

P. ¿Decisión política es lo que falta?

R.B.A. Si, que no únicamente esté la foto y la ley, sino que realmente ocurra.

“Tendría que ser un compromiso provincial plantar nuestros árboles autóctonos, y regenerar el bosque”, dice Arrechea. Foto: Ariel López.

P. En líneas generales, ¿hay algún tema ambiental que concite su atención más que otros?

R.B.A. Bueno, el Cambio Climático es parte de nuestra cotidianeidad. Hace poco leí que que cada auto emite tanto carbono como lo que un árbol de 20 o 30 años absorbe de carbono y lo transforma en oxígeno, o sea que cada ciudad tendría que tener tantos árboles como auto, cosa que no ocurre.

Eso me preocupa porque es como que le estamos robando a nuestros descendientes lo que nos dio la naturaleza; es casi un cargo de conciencia no hacerse cargo de esa realidad.

Así que nuevamente, el legado que hay que dejar es: planten nativas en Misiones.

P. ¿Hay algún lugar que sea especial para Don Cacho en Misiones?

La zona Sur en especial, y una chacra en Santa María que es mi lugar favorito, que amo, donde tengo una casa con tablas de madera y techo de tablitas de kiri, donde voy todas las semanas, y disfruto muchísimo.

Cristina Besold

 

20 Mar, 2018 - Precursores

Comentarios

  1. raul dice:

    Excelente notaCristina. Aparte del compromiso de cacho.Por fin lo reconocen .un grande

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