“Hay que parar la siembra de muerte”

Foto: Pablo Piovano /eldiario.es

Así se refirió al impacto del uso de agrotóxicos en Misiones la antropóloga María Rosa Fogeler, del Frente Ciudadano Ambiental Capuera, en la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados, donde se analizan proyectos de ley que exigen información y establecen regular la utilización de venenos. “Ya está demostrando que esto es un problema político y no científico; ya no hay mucho que demostrar en renacuajos lo que estamos viendo en la población, tal como nos alertó el doctor Andrés Carrasco”, dijo la profesional, quien cuenta con una reconocida trayectoria en investigaciones en zonas rurales.

Es que abundan estudios y advertencias de profesionales sobre el daño que provocan los agrotóxicos en la salud humana y en la biodiversidad, y sin embargo su uso se expande en todo el territorio misionero, de la mano de grandes empresas con el monocultivo de especies exóticas (pino elliottis) y también en la agricultura de menor escala, en tabaco, yerba mate y cítricos, entre otros.

En la Cámara de Diputados hay tres proyectos sobre el tema que están en estudio. Uno de ellos, cuya autoría es del diputado Martín Sereno, del Partido Agrario y Social, declara “prohibir la utilización de Glifosato, además de los plaguicidas que ya se encuentren prohibidos por normas nacionales o internacionales, en los ejidos urbanos; pueblos originarios; establecimientos educativos y sanitarios; Reservas Naturales; centros turísticos; y cursos de agua dulce (…)  para consumo humano o para utilización para la producción agrícola ganadera”.

Respaldando esta y demás iniciativas en ese sentido, el Frente Capuera expresó la necesidad de acompañar con medidas económicas al pequeño agricultor para que pueda dejar de utilizar los venenos,  pidió que los colonos sean parte de las discusiones legislativas, aportó una mira integral a la problemática relacionando el uso masivo de agrotóxicos con el éxodo rural y la destrucción de los bienes naturales, recalcó que está en riesgo la mayor biodiversidad del país, y en ese escenario, los pueblos originarios.

El Frente Capuera recordó al doctor Hugo Gómez Demaio, quien desarrolló en Misiones (a lo largo de más de 30 años) investigaciones que evidenciaron que los agroquímicos provocan lesión en el sistema nervioso central, razón por la cual los pequeños nacen con graves problemas de salud (fundamentalmente parálisis en miembros inferiores, rectal y vesical). Sus conocimientos, su compromiso social y ambiental y su valentía fueron ampliamente reconocidos entre sus pares y a nivel nacional e internacional, en eventos de la especialidad que lo tuvieron como protagonista excluyente.

 

¿Quién se va a ocupar del colono?

Es la pregunta que hizo Eric Barney, Ingeniero Hídrico, docente y productor rural, integrante de Capuera, a los diputados en la Comisión de Recursos Naturales. “Nadie duda sobre los efectos del glifosato y otros venenos en el ambiente y en la salud de todos.Lo que planteamos es la necesidad de conocer cuáles van a ser las herramientas o qué vamos a generar para que el productor deje de utilizar el roundup, entre otros venenos, y afronte otras prácticas para eliminar las malezas. El pequeño o mediano agricultor no está en condiciones de enfrentar solo ese cambio, tiene tractores de hace 40 años, está sin herramientas y gana muy poco, basta citar lo que vale el kilo de hoja verde de té y o la yerba mate que tiene en su chacra. El colono está en una situación muy difícil y no hay créditos accesibles para, por ejemplo, tener un tractor nuevo para limpiar yerbales.Entonces, ¿cómo se prevé cubrir esto?”, plateó a los legisladores, al tiempo que hizo nota que “tiene que haber un control real y evitar por ejemplo que los venenos se traigan de Brasil o Paraguay”.

Eric Barney junto a una plantación de yerba mate libre de agroquímicos.

Los agricultores deben participar”

Martin Ferroni, abogado, señaló que “tenemos elementos vigentes como la Ley de Agroquímicos y la Ley Nacional de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para el manejo integral de los envases fitosanitarios, para poder empezar a construir desde esa base”, y recalcó que como complemento “necesitamos una Ley de Ordenamiento Territorial que haga operativas estas normas, con base la Ley de Bosques Nativos y teniendo en cuenta la Ley que crea el Instituto Nacional del Suelo que toma como unidad de gestión a las cuencas hídricas”.

Para Ferroni “las soluciones son complejas y requieren un estudio multidisciplinario, debate y participación en el territorio”, y por eso, agregó este integrante de Capuera, “tenemos que pensar en el territorio como una construcción social, no como espacio geográfico, y si estamos hablando de participación ciudadana respecto a cuestiones ambientales, tenemos que tener presente la gestión asociada, esto es con la participación y el acompañamiento real y efectivo de los agricultores”.

Abogado Martín Ferroni.

Misiones está siendo una tierra arrasada”

La mirada integral de María Rosa Fogeler, antropóloga, es clara y determinante.  “Como reveló el doctor Hugo Gómez Demaio y nos alertó el doctor Andrés Carrasco en una conferencia que dio en la Facultad de Humanidades, ‘ya está demostrando que esto es un problema político y no científico; ya no hay mucho que demostrar en renacuajos lo que estamos viendo en la población’”, sostuvo ante los diputados provinciales.

Con el respaldo de investigaciones que realizó en distintas temáticas en zonas rurales, la estudiosa no dudo en afirmar que, en Misiones, “el glifosato  triplicó la población urbana porque liberó las tierras de miles de trabajadores rurales, los dejó a la deriva en las villas miserias que hoy nos rodean, cambió toda la estructura de Misiones en el sentido que de ser una de las provincias con mayor población rural paso a ser una provincia con chacras vacías”.

“Misiones está siendo una tierra arrasada”, dijo, y como ejemplo contó: “El tabaco burley necesita tierra nueva siempre o sea el desmonte va a seguir, los empujan (a los colonos) a avanzar sobre el monte y la capuera que va quedando, para después decir que en las tierras improductivas 8que van quedando atrás) se puede meter pino y así seguir destruyendo el monte que es biodiversidad, es nuestra riqueza y que tenemos que conocer muchos más para que sirva a las generaciones futuras”.

María Rosa Fogeler, antropóloga.

Consideró Fegeler que una ley que regule o prohíba el uso de glifosato en Misiones “quizás sea una forma de salvar a esta provincia”, y recordó a verdaderos íconos en la producción, como (el productor ambientalista Alberto) “Roth que ha estudiado y practicado la agricultura sin usar venenos y sin arrasar el monte; tenemos que volver a esa historia si queremos hacer realmente un cambio”.

En esa línea, advirtió: “Pero acá no se trata solo de los pequeños agricultores, para quienes el glifosato es su asada, Preguntamos: ¿qué pasa con los pinares? Lo único que leemos en los diarios es que el plan es incrementar la superficie con monocultivo de exóticas, es producción de madera para usinas térmicas, y eso a costa del monte y de la biodiversidad”.

Y reveló dos temas más que preocupantes: “En España se demostró que no hay tercera generación de pinos… es tierra arrasada y nunca más va a crecer un alimento; y las aguas, todas contaminadas, tanto de los ríos que nos rodean como de los arroyos, eso estamos tomando .. En Oberá hay tres o cuatro enfermos de cáncer por cuadra y eso tiene que ver con cómo producimos  y con lo que comemos”. Sobre el bien hídrico, puntualizó la situación del arroyo Yabebiry, “sobre cuyas margenes avanza el monocultivo de pino elliotis, contaminándolo y reemplazando selva en regeneración”.

“No podemos considerar solo las variables productivas de rentabilidad de un productor o de una empresa: tenemos que considerar las variables hombre y naturaleza porque eso también es un costo, un costo del Estado en Salud, y en la calidad de vida, a menos que arrasemos con todo y digamos ‘Misiones va a ser un pinar y lleno de papeleras y la gente se tendrá que ir’”, manifestó la antropóloga, al tiempo que pidió “parar con esta siembra de muerte.. porque es eso (lo que estamos haciendo):  contaminar y empobrecer todo.  El glifosato mata toda la bidoviersidad. Y hay que recuperar las capueras; definir un plan a mediano y largo plazo”.

 

La mayor biodiversidad, en riesgo

“Misiones tiene menos del 1 por ciento de la superficie de la República Argentina, es la única que tiene el ambiente de Selva Paranaense, y aquí está el 50 por ciento de la biodiversidad de todo el país, con casi 400 especies de árboles. Eso tenemos que defender, por eso es importante que salga esta  ley”, sostuvo Rubén Maletti, impulsor de educación ambiental,  del Museo de Ciencias Naturales y del Jardín Botánico de Oberá .

“El destino de la provincia de Misiones no son las reforestaciones con pinos, aunque no se las descarta porque cumplen su utilidad, traen trabajo momentáneo, pero después son los bosques del silencio. Lo mismo pasa con el té que está tan mecanizado que cada vez hay menos mano de obra, y con la yerba todos los años la misma cosa… y quien pierde? El productor y el tarefero”, expuso este hombre dedicado a la docencia y la conservación de los bienes naturales, junto a su compañera Rosana Szabán.

“Entonces quiere decir que en Misiones, la única provincia que tiene una ley de áreas protegidas y escuela de guardaparques, el futuro está en el turismo en todas sus facetas, entre ellas el turismo rural”, propuso, al tiempo que invitó a reflexionar: No se puede entender por qué producimos nuestros alimentos con venenos. Hay ciudades y países que prohibieron los agrotóxicos, y en Misiones tenemos el buen ejemplo de Monte Carlo”.

Rubén Maletti, ambientalista.

Somos Mbyá y somos parte de Misiones”

Estanislao Acosta, cacique de Ita Poty Miri, comunidad guaraní ubicada en Puerto Iguazú, sumó su apoyo para evitar el uso de venenos en la tierra colorada. “Para nosotros es muy importante estar presentes donde se habla de agrotóxicos porque tiene mucho que ver con las comunidades, las chacras, productores, empresarios, las multinacionales”, expreso en la Comisión de Recursos Naturales, con su esposa Andresa Maciel. “Es muy importante –reiteró- luchar por nuestro futuro.. en general nosotros nos incluimos  para evitar todo lo que es tóxico para los seres vivos , la fauna, flora…”

“Somos Mbyá Guaraní y somos parte de Misiones”, recordó Estanislao Acosta ante los legisladores que definirán si se aprueba o no, y de qué manera quedará redactada la norma que refiere a la presencia de venenos en la tierra, el agua y monte misionero.

Cacique Estanislao Acosta y Andresa Maciel, de Ita Poty Miri.

En Ita Poty Miri “donde está muy avanzado por los blancos, por grandes empresarios, vimos grandes desmontes, vimos grandes negocios, vimos nuestros animales muertos e intoxicados, y vemos algunos animales queriendo restablecerse, y para nosotros es muy importante, sabemos que algunas especies están queriendo desarrollarse”, contó, destacando la importancia de asegurar un ambiente sano. “Todos saben nuestro lugar, las 600 hectáreas, donde hicieron cancha de golf, lago artificial, estancaron el agua corriente, contaminaron y nadie hizo estudio del agua que quedó contaminada, donde todavía se ve el aceite en el lago, y ahí está n animales que son parte ambiental, parte de nosotros, y tenemos que defenderlos entre todos como gran misionero, no por nuestro bolsillo y si por el futuro de los misioneros. Ustedes tienen el poder de decidir y nosotros confiamos en Ustedes”, concluyó.

 

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