Greenpeace: por la deforestación, la tierra no absorbe el agua

El color del río Iguazú muestra claramente el efecto de la deforestación: el agua de lluvia cae a un suelo descubierto, sin la Selva que antes actuaba como paraguas, y arrastra la tierra colorada hacia el río.


La organización ambientalista Greenpeace advirtió que la inusual crecida de los ríos Iguazú y Paraná se debe principalmente a la deforestación que sufrió la Selva Paranaense, la mayor parde de lo que queda de ella se encuentra principalmente en Misiones.

La situación actual de la Selva Paranaense o Selva Misionera es realmente crítica: sólo queda un siete por ciento de su superficie original. En Paraguay y Brasil, esta zona de la selva ha sido prácticamente destruida.

La mayor parte se encuentra en la Argentina, donde ha ido disminuyendo desde una superficie inicial de más de dos millones de hectáreas hasta tan sólo unas 40.000 hectáreas de selvas prístinas y alrededor de 800.000 hectáreas de selvas secundarias en la actualidad.

Si bien las fuertes precipitaciones son habituales en la región, en pocos días llovió casi la misma cantidad que en cuatro meses.

En ese sentido, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) viene advirtiendo hace tiempo sobre el aumento de fenómenos meteorológicos extremos, como mayores precipitaciones, sequías y huracanes, producto del cambio climático.

El aumento de las lluvias, sumado a la incesante pérdida de cobertura boscosa en gran parte de la cuenca, no permitió la natural absorción del agua.

Al respecto, Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina, explicó: “Los bosques y selvas, además de concentrar mucha biodiversidad, juegan un papel fundamental en la regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y caudales de agua y la conservación de los suelos”.

Son nuestra natural esponja y paraguas protector. Cuando perdemos bosques nos volvemos más vulnerables ante las lluvias y corremos serios riesgos de inundaciones”, indicó.

Según datos oficiales, entre 1998 y 2007 en Misiones se deforestaron 144.153 hectáreas.

Desde la sanción de la Ley de Bosques (2008) hasta mediados de 2011 el promedio anual de deforestación disminuyó en un 50 por ciento.

Sin embargo, se desmontaron 21.406 hectáreas, de las cuales 3.630 hectáreas se trataban de bosques protegidos por la normativa.

La Selva Paranaense se encuentra en el país mayoritariamente ubicada en la provincia de Misiones y una pequeña porción en el nordeste de Corrientes.

Se trata de una de las regiones con mayor biodiversidad del país: en ella habitan 554 especies de aves, 120 especies de mamíferos, 79 especies de reptiles, 55 especies de anfibios y más de 200 especies de peces. 

La región se caracteriza por albergar grandes felinos, como el yaguareté y el puma. 

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