“Es inconstitucional el proyecto de maíz transgénico de Nación”

El programa del Gobierno de la Nación que prevé implantar 250 mil hectáreas de maíz transgénicos en Misiones “cercena la libertad de los agricultores” y “es inconstitucional porque contradice los preceptos de la Convención Sobre la Diversidad Biológica”.

Así lo advierte el abogado Martín Ferroni, del Frente Ciudadano Ambiental Kaapuera, tras las declaraciones de los funcionarios Walter Kunz y Jerónimo Lagier, director nacional y coordinador de la Secretaria de Agricultura Familiar del Gobierno de la Nación, en defensa de la implantación de miles de hectáreas de maíz transgénico en Misiones.

“Es falso que desde la Nación se propicie la “libertad” de elección a los agricultores, cuando lo que   justamente se hace es un programa de estimulo (como ellos mismos) admiten, a la producción de maíz transgénico”, sostiene Ferroni. “Justamente el uso de semillas homogeneizadas,   cercena a los AGRICULTORES la libertad sobre los modos de obtención, producción, investigación, innovación, almacenamiento, conservación, intercambio, comercialización, distribución y consumo de semillas”, explica.

 

Para el abogado, “que el Estado promueva el uso de este tipo de semillas transgénicas es un ACTO ilegal, por cuanto el acto jurídico que habilita deviene en inconstitucional, al contradecir los preceptos de la Convención Sobre la Diversidad Biológica, a la que la Argentina adhirió mediante la sanción de la ley 24.375, y que declara “…de interés público y libres de todo derecho de propiedad intelectual las semillas nativas y criollas, las semillas elaboradas, generadas y/o mejoradas con recursos públicos, así como los conocimientos tradicionales asociadas a ellas”.

 

Es inconstitucional, además, “por cuanto siendo la provincia de Misiones un territorio comprendido en los términos del Convenio N° 169, de la OIT, de rango Constitucional en la Argentina desde año 2011, se debió, previo a la implementación y ejecución de este proyecto, someter al consentimiento previo, libre e informado de nuestras comunidades indígenas”.

 

Por estas razones, indica Ferroni, “sí se debió hacer un estudio de impacto ambiental, a los fines de determinar los efectos de este sobre las comunidades indígenas”.

 

Frente a este escenario y a declaraciones que han efectuado los funcionarios asegurando que no hacen falta estudios de impacto ambiental para el maíz transgénicos, el abogado pone en duda su idoneidad para los cargos que ejercen. “Con esto queda en evidencia, que estos funcionarios no tienen la más mínima formación y preparación técnica para el cargo que ocupan, o bien dolosamente están trasgrediendo nuestras normas constitucionales, y avasallando las libertades de los pequeños productores y de los pueblos indígenas”.

 

Es que los funcionarios nacionales no hicieron referencia al uso de agroquímicos que demanda el cultivo de transgénicos y tampoco profundizaron el daño que estas semillas modificadas genéticamente generan en el suelo, agua, monte y salud, “daños sobradamente comprobados donde se utilizaron transgénicos, y le restan importancia a las capueras,  espacios de regeneración de la Selva,  de biodiversidad”.

 

Finalmente, Ferroni recuerda que “si es cierto que el maíz tendrá como destino ser alimento de los “chanchos” brasileros, gran productor mundial de porcinos (de hecho es el 4to. Productor mundial), eso quiere decir que por medio de este maíz se sacarán las nutrientes de nuestros suelos para alimentar el alimento que le da proteínas a los países industrializados; mientras nos quedamos con un suelo desnutrido”.

15 Ene, 2019 - Alimentación

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