En Misiones aún no conocemos cómo se forman los cursos de agua

Así lo revela el ingeniero en recursos hídricos, Enrique Gandolla, en una entrevista con El Paranaense, a través de la cual se actualiza la Red de Agua para el Desarrollo Rural y se profundiza la mirada sobre el bien natural.

El conocimiento es fundamental para propiciar bienestar y desarrollo, y mucho más si se trata del agua, un bien fundamental en la vida de todos (consumo humano e industrial). Pero además, en ese escenario, el dato que brinda el profesional se torna central si se tiene en cuenta que en Misiones se impulsan proyectos como la construcción de represas sobre los arroyos Piray Guazú y Piray Mini, y que se empezó a analizar en la Cámara de Diputado un proyecto que propicia al agua para el mercado financiero, que autoriza al Poder Ejecutivo a constituir inversiones en commodities.

Periodista (P)  – La Red de Agua para Desarrollo Rural cumplió cinco años de trabajo.

Enrique Gandolla (EG) – La Red empezó a configurarse en el 2011; durante todo ese año tuvimos una serie de reuniones motorizadas desde la Facultad de Ciencias Exactas, con el INTA, con el Instituto Nacional del Agua, el Ministerio de Ecología… es decir empezamos en esas conversaciones con intenciones de ver que es lo que se podía hacer para aportar a una mejor gestión del agua en el ámbito rural de Misiones, y en  diciembre (de ese año) terminamos creando la Red.

Estamos cumpliendo cinco años y medios de trabajo. Es importante haber logrado mantener tanto tiempo una Red que, por supuesto, como son este tipo de organizaciones, funcionan a pulmón; hemos logrado mantener una cohesión y  líneas de trabajo. Actualmente, la coordinación de la Red está a cargo del ingeniero agrónomo Ramiro Sosa, del INTA.

P- ¿Cómo se puede evaluar el trabajo de la Red en el terreno?

EG – Nuestro esfuerzo siempre estuvo orientado a consolidar, a interesar, a generar conciencia en distintos niveles de las organizaciones que decidieron participar de la Red, y yo creo que eso lo hemos logrado paulatinamente.

Concretamente en el terreno, podemos decir que en estos años, por ejemplo, con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), con la Secretaría de Agricultura Familiar, con la Fundación Vida Silvestre (FVSA), con las cooperativas de agua potable, se están empezando a tomar decisiones que tienen que ver con mirar al agua como un recurso más que tienen que abordar, como el recurso del cual hacen uso para cumplir con sus funciones básicas, como son las Cooperativas a través de los Comités de Cuencas…

Ha habido un creciente interés de abordar el tema del agua como una mirada más integral.

P – ¿Estamos hablando de los Comités de Cuenca que se formaron a partir de la existencia de la Red?

EG – Si… el comité del Tupí Cuá en Wanda; el San Francisco en Andresito; el Piray Miní en Eldorado; el Itacuruzú y el Caraguatay en Monte Carlo; el Tabay en Jardín América; hay otro en Aristóbulo del Valle; el Comité del Ramón en Oberá… son figuras que empiezan a tomar forma.

Aún no hay un marco legal que oriente un lineamiento de futuro para acciones, pero esos Comités son sumamente importantes porque es la propia sociedad local la que empieza a organizarse para abordar esos temas.

Los Comités son iniciativas muy locales, vinculadas a partir de ideas de personas que trabajan en las cooperativas de agua potables, muchos de ellos tuvieron un nacimiento en los años duros de sequías, en los primeros años de este siglo…

La gestión de las cuencas hay que concebirlo con una gestión ambiental, un manejo integral de los recursos. Todavía estamos en el ABC, muy empezando, no conocemos la dinámica de los recursos hídricos. Cuando digo no conocemos la dinámica, no conocemos bien los procesos mediante el cual el agua de lluvia se transforma en caudal en los cursos de ríos, en las vertientes; no hay estudios, los primeros estudios los estamos haciendo con INTA, Secretaria de Agricultura Familiar, con Fundación Vida Silvestre…

P – ¿Dice que en Misiones no hay suficiente conocimiento sobre cómo el agua de lluvia se transforma en vertientes, en arroyos, en ríos?

EG –  Tal cual. O sea, sabemos cuánto llueve, tenemos una medición muy aproximada con los pluviómetros que maneja el INTA y el Servicio Meteorológico Nacional distribuido en todas las provincia, entonces tenemos una buena medición de cuánta agua cae en Misiones… pero tenemos mediciones solamente en cinco arroyos, y a la salida de esos arroyos en la desembocadura en el Río Paraná. Esos arroyos son el Piray Miní, el Piray Guazú, el Parana-í Guazú y el Yabebyry  y el Urugua-í en su momento… pero en la desembocadura, eso nos da una idea del comportamiento de la cuenca muy grande y  cuando nosotros queremos ir a manejar el agua a escala de las chacras, no tenemos ninguna información que nos diga cómo el agua en esa chacra se infiltra, se almacena, aparecen las vertientes, cuáles son las funciones que cumple la geología, la vegetación , los suelos, que hacen que el agua después aparezca en las vertientes y las vertientes formen los cursos de agua. Eso no lo conocemos y eso es lo que estamos recientemente empezando a estudiar, desde hace tres años, en Misiones.

P – ¿Quiénes son los que realizan ese estudio tan importante?

EG – Es un proyecto que planteamos desde la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Misiones junto con el INTA y la Fundación Vida Silvestre Argentina, utilizando a la Red como plataforma, sumando gente y multiplicando las experiencias de forma tal que con una misma metodología, con un mismo criterio, se está midiendo en distintos lugares los procesos hidrológicos que nos interesan dilucidar.

P – ¿Se puede acelerar la obtención de ese conocimiento? ¿Qué necesitamos para que eso se obtenga de manera rápida? Esto, pensando en la transformación que está sufriendo nuestro ambiente y en la importancia del agua…

EG – Bueno… más rápido de lo que estamos haciendo, solamente multiplicando los grupos de estudio, multiplicando la cantidad de recursos humanos disponibles abocados a este trabajo. En el proyecto que llevamos adelante tenemos 13 micro cuencas involucradas… somos un único grupo de ocho personas abocadas a 13 cuencas. Si se pudiera multiplicar esos grupos que repliquen este tipo de estudios, sería fantástico.

P –  Sí sabemos que es la Selva el gran paraguas protector del agua en Misiones.

EG –  Siempre se ha dicho, creo que ahora podemos decir con más énfasis.

Siempre se ha hablado en Misiones de la gran riqueza en recursos hídricos por la cantidad de arroyos, y yo he empezado a mirar esos arroyos desde una visión opuesta, preguntando: ¿Por qué tenemos esa cantidad de arroyos? ¿Cuál es la razón por la cual tenemos tal densidad de cursos de agua? Llego a la conclusión que esto ocurre porque el agua no se acumula subterráneamente; tenemos una roca como el basalto que no admite el almacenamiento más que a través de fisuras, en fracturas, en sitios muy localizados. Entonces, ¿qué es lo que pasa? El agua cuando llega hasta el basalto, encuentra un manto impermeable y escurre y ese escurrir hace que el agua aflore en superficie formando tal cantidad de cursos de agua.

Yo lo veo más como una muestra de la vulnerabilidad que tiene Misiones, porque al no tener almacenamiento subterráneo o ser muy malo el almacenamiento subterráneo, el agua llega rápido al basalto y se va. Que esté en los cursos de agua quiere decir que el agua se nos está yendo del territorio, en cursos de agua que se escurren en pendientes, a mucha velocidad, muy rápido… los cursos de agua llevan mucha agua los días que llueve, al día siguiente bajan el caudal y ya la tercer, cuarto y quinto día, el curso llega a su caudal base.

P –  Todos los arroyos nacen en Misiones. ¿Esto tiene que ver con la Selva?

EG –  Que nazca en Misiones tiene que ver con la topografía que hace que haya una serie de cuencas que nacen y mueren en territorio misionero. Lo que hace la cobertura vegetal es que ese proceso de infiltración sea lento y permanente; es la forma en que el agua de lluvia se infiltre, no escurra superficialmente, porque mantiene ese proceso de infiltración de agua en el suelo y entonces tenemos un proceso de alimentación permanente. Eso en la medida que tenemos una buena cobertura vegetal y buenas condiciones de suelo;  cuando eliminamos la cobertura vegetal y compactamos  los suelos, estamos reduciendo esa capacidad; con la agricultura, ganadería, asfalto y  ciudades, lo que estamos haciendo es impermeabilizar, generando condiciones para que el agua no infiltre y se escurra más rápido. Hay que intervenir lo menos posible en ese proceso.

P – ¿Podemos inferir que el caudal por kilómetro cuadrado de los arroyos actual no es el mismo que cuando existía una superficie mayor de Selva en Misiones?

EG – Yo me animaría a decir que si, que es así. Si bien no hay un registro histórico que nos permita hacer una afirmación contundente, pero si uno puede evaluar que los factores que estamos hablando, que son claves en el proceso de protección y mantenimiento de las fuentes de agua, están siendo alterados, está siendo alterada la Selva, están siendo compactados los suelos, se están impermeabilizando las cuencas, es lógico pensar que ese proceso de infiltración en estos momentos es menor que originariamente; el proceso de escurrimiento superficial es mayor hoy que originariamente, los cursos hoy tienen mayor torrencialidad que originariamente y eso lo vemos en las ciudades y lo vemos con una torrencialidad muy dañina cada vez maś en muchas localidades, en Posadas, Andresito, Iguazú, Monte Carlo, Capioví… todas están empezando a sufrir los efectos de que los arroyos se vuelven torrenciales, y en parte esto se da porque caen lluvias más intensas, y es lo que nos dicen con el Cambio Climático, y porque hay mayor alteración de las cuencas, mayor impermeabilización de la cuenca; la misma lluvia hoy nos causa más daños que hace 20 – 30 años atrás.

P – ¿Se puede recuperar la Selva en lugares claves? ¿Podemos pensar en lograr que el agua sea permanente?

EG – Podemos intentar recuperar formaciones selváticas en sitos claves, estratégicos, donde nos resulta imprescindible, lo que llamamos bosques protectores, que se llaman así por el lugar que ocupan en el ecosistema cumplen una función ecológica ambiental sumamente importante para la protección, entre otras cosas, de las fuentes de agua y de la biodiversidad. Podemos apuntar a eso, a recomponer esas formaciones, pero no veo como muy factible recuperar la Selva en zonas donde hoy tenemos plantaciones, ganadería, te, yerba, cultivos… porque las actividades económicas son las que permiten el desarrollo en esas tierras y que la sociedad crezca, se alimente. Si podemos ver de que manera en esas cuencas, en esos lugares estratégicos que son los que alimentan y dan origen a las nacientes, podemos manejar los suelos, las plantaciones ,la ganadería, de qué forma podemos manejarla de forma tal de interferir lo menos posible, causando el mínimo impacto, o recuperando capacidades de infiltración..

El año pasado hicimos, con Fundación Vida Silvestre Argentina, una publicación que se llama Guía de Practicas Amigables con el Agua, donde hay soluciones que con esta mirada podemos ir aportando a un manejo más racional de todos los recursos,  protegiendo los cursos de agua, lo que nos lleva también a proteger y obtener beneficios adicionales, porque cuando uno protege el agua, protege los suelos, y hay determinadas prácticas que contribuyen a la biodiversidad, a la salud de la población, porque también estoy evitando las fuentes de contaminación. Con esa mirada hicimos la Guía, que se publicó para las escuelas y está on line.

P –  Habló de zonas claves. ¿Se pueden identificar?

EG –  No las tenemos todavía marcadas en un mapa. Esa es una tarea importantísima que en la provincia debiera darse, que es hacer un relevamiento, un inventario de vertientes, principalmente en las cuencas más importantes.

A partir de identificar las vertientes, donde cada vertiente tiene su cuenca de captación de agua y pensando que son las vertientes que dan origen a los cursos de agua y protegiendo esas cuencas que hacen que esa vertiente exista, uno puede pensar y  manejar esos territorios, esas micro cuencas, sumando micro territorios de micro cuencas y sumando a la protección efectiva del territorio que hacen a la preservación de la fuente de agua.

P –  Otro gran tema es la calidad del agua.

EG – Tal cual. La calidad es un tema muy serio, aún en vertientes que uno cuando llega le parece que el territorio que alimenta esa vertiente está libre de actividades potencialmente contaminantes, cuando se hacen los análisis de calidad nos dan que desde el punto de vista bacteriológico todas esas fuentes están contaminadas, que según el Código Bromatológico no debieran ser consideradas agua consumibles por los seres humanos. Esto no es exclusivo de Misiones; cuando uno va a la bibliografía buscando los libros publicados, antecedentes de otros países en los cuales se ha avanzado en la protección del agua, se encuentra con que el diagnostico es el mismo porque la propia naturaleza, la biodiversidad, aporta, a través de los mecanismo biológicos, una dosis de bacterias importantes..o sea que contaminación las hay aún en las zonas más naturales posible. A eso sumemos después todas las actividades extras: pesticidas, biocidas, que van a los cursos de agua.

 

 

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