El cambio climático traerá más calor y más lluvias

Desmontes, una de las causas del cambio climático.


 

Los expertos coinciden: ya no se puede hablar más del cambio climático como un tema aislado. De cara a la próxima Cumbre Mundial que se hará entre noviembre y diciembre próximos en París, los países proponen bajar las emisiones de carbono del 40 al 70% para 2050.

 

En ese contexto, permanece un dilema: desarrollo económico versus cambio climático. A nivel global, el 50% de las emisiones las producen la Unión Europea, EE UU y China. El 75% corresponde a sólo diez países. “Hay responsabilidades comunes, pero diferenciadas”, consideró Carolina Vera, doctora en Ciencias de la Atmósfera de la UBA, directora del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA) y del Instituto Franco-Argentino sobre Estudios de Clima y sus Impactos (IFAECI). La Argentina está en el lugar 22º, con un aporte del 0,88% sobre el total de las emisiones globales. “Cualquier acción que haga el país solo, no mueve el amperímetro”, agregó la especialista.

 

La Secretaría de Ambiente presentó, en julio pasado, el Inventario de Gases de Efecto Invernadero, en el marco del informe que llevará a la cumbre climática de París, que concluye que la Argentina ocupa el puesto 96 de 195 países en la emisión de gases de efecto invernadero: emite sólo un 0,9 por ciento del total global, mientras que Estados Unidos, China, la Unión Europea, India y Rusia encabezan la lista y concentran más del 50 por ciento del total.

 

El secretario de Ambiente de la Nación, Sergio Lorusso, anunció que en la próxima cumbre sobre cambio climático de la ONU, el país planteará la necesidad de un desarrollo sustentable que atienda a los aspectos sociales, económicos y ambientales: “El cambio climático golpea a los que menos posibilidades tienen”, advirtieron los responsables ambientales.

 

Resultados

De acuerdo con los resultados del Estudio Cambio Climático Observado y Proyectado en Argentina, elaborado por el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (Conicet-Facultad de Ciencias Exactas UBA), en la mayor parte del territorio nacional hubo un aumento en la temperatura de hasta medio grado.

También aumentaron las noches y días cálidos al tiempo que disminuyeron las noches y días con heladas, una tendencia registrada en toda la República Argentina. Las precipitaciones aumentaron en casi todo el territorio relevado y se registró un notable incremento en los eventos extremos, como las lluvias intensas en menos tiempo.

Según los modelos climáticos, en el futuro cercano (2015-2039) se estima un aumento de la temperatura media de entre 0,5 y 1 grado en casi todo el país, con mayor intensidad en el norte que en el sur. Considerada en un futuro lejano (2075-2099), la tendencia se agrava y se estima que en la región del NOA podría alcanzar hasta cinco grados. En todos los casos, los cambios están ligados a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) acumuladas desde la Revolución Industrial en la atmósfera (el CO2, por ejemplo, puede persistir hasta 500 años) y acentuadas en los últimos años.

 

Por región

 

En la Argentina el cambio climático varía mucho por región. Ya hay una tendencia de aumento de la temperatura media de medio a un grado. “Se tiende a una temperatura más cálida, con mayores probabilidades de olas de calor más intensas, como la de 2013. En el Noroeste, la tendencia proyectada de aumento es increíble, de las más altas del planeta. Ese es un tema preocupante. Está proyectado de acá al 2030 -y a fin del siglo más- un crecimiento de 4 a 5 grados”, expuso Vera. También subió la temperatura en la Patagonia, con impacto en los glaciares. En el este lo más preocupante es la tendencia a mayores precipitaciones, más frecuentes e intensas, en poco tiempo. Mientras en Cuyo sufren la escasez de lluvias que se profundizará con los años, al igual que en Córdoba, particularmente en invierno.

 

Sobre las repentinas inundaciones, Vera señaló: “Las lluvias fueron extremas. En un Niño es esperable, aunque es más frecuente en primavera; que ocurra en invierno es muy raro, pero no imposible. Y en una inundación se suma cómo está la cuenca, es un llamado de atención para hacer estudios y planificar a ese nivel. Tenés que ver qué pasa aguas arriba y abajo de cada una. El problema de la Argentina es que debe integrar lo que se hace en cada nivel de forma separada. Se debería hacer por ley, a nivel nacional, porque el problema es que los temas ambientales se ven por ministerios, separados. Estos esfuerzos individuales hay que integrarlos en un plan nacional de manejo de inundaciones. La solución termina siendo política.”

 

¿Cómo reducir, en el ámbito local, la emisión de gases o el recambio energético tras una década donde la prioridad ha sido el desarrollo productivo? En 12 años, el país elevó un 20% sus emisiones. Un 43% de ese crecimiento fue del sector energético (sobre todo combustible fósil), incluido el transporte; un 22% se debió al cambio en el uso de la tierra; y un 25% a la agricultura y la ganadería. La experta argentina remarcó: “El gran problema es que no somos eficientes energéticamente, ni siquiera en cosas mínimas. Nadie apaga las luces de la casa. Se habla de adaptarse al cambio climático, pero la sociedad argentina nunca se adaptó al clima que tiene. Esto se resuelve con un cambio cultural. No se imaginan lo que emite el país sólo por los pilotos encendidos de los calefones”.

Vera concluyó: “La ola de calor que sufrimos en 2013, sin el calentamiento global, hubiera tenido una recurrencia de una en 75 años; hoy, con el cambio climático, es de una en 15 años”.

 

 

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