“Con transgénicos vamos a tener más enfermedades, más muertes en Misiones”

Marcela Bobatto, médica.

 

Contundente, la médica Marcela Bobatto explicó por qué hay que evitar sembrar maíz u otra semilla manipulada genéticamente.  Desencadenan cáncer, abortos, hipotiroidismo y están ligadas a la depresión y al aumento de celíacos.

Los daños que podrían provocar el proyecto de sembrar 250 mil hectáreas de maíz transgénico en Misiones, impulsado por Agroindustria de la Nación,  fue el eje de un nuevo encuentro provincial del Encuentro de Salud Popular Laicrimpo, el sábado 6 de abril de 2019, en Capioví. Referentes de la Red de Agricultura Orgánica de Misiones (RAOM), del Movimiento por las  Semillas campesinas de Misiones, del MAELA (Movimiento Agroecológico de América Latina), del Movimiento Nacional de Salud Laicrimpo y otras organizaciones intercambiaron experiencias y conocimientos que tienen como base los saberes y prácticas de las comunidades, y plantearon desafíos que enfrentan para preservar la tierra, el agua, la comida y la salud.

Desde hace 29 años nos reunimos, a nivel Provincial y Nacional, luego de darnos cuenta que  tristemente el sistema de salud hegemónico, no responde a las necesidades de salud de las personas; entonces empezamos a ver qué estrategias y prácticas había en las comunidades que se podían potenciar para mejorar. Empezamos todo un recorrido de las plantas, investigamos, nos pusimos en comunicación con los agricultores y pueblos originarios, y notamos que además de revalorizar las plantas tenemos que estar bien alimentados”, contó Bobatto. “Necesitamos una tierra sana, agua sana, semillas que vayan a una tierra sana y alimento sano para que los humanos y otras formas de vida puedan estar sanos”, agregó.

La profesional advirtió que “en estos momentos las semillas y la soberanía alimentaria está amenazada por lo que ya sabemos: quieren sembrar 250 mil hectáreas de maíz transgénico y eso va a ser un ecocidio, ya está comprobado que el glifosato es cancerígeno, ya lo vemos y sabemos de los pueblos de Argentina que están sufriendo a causa del glifosato”, dijo.

En este encuentro provincial “el eje fundamental es este”, recalcó. “Si cuidamos la semilla, y están en manos de los agriculores, vamos a tener vida. Ahora,  si las semillas van a estar en manos de las empresas, manipuladas, vienen de la mano del glifosato, vamos a tener enfermedades y más muertes en nuestra provincia. Ya está comprobado, no hay dudas en el mundo, hay muchos trabajos científicos, más de 830 en la bibliografía mundial, que certifican los daños del glifosato, y hablar de glifosato es lo mismo que hablar de semillas transgénicas”, refirió Bobatto.

Didáctica, la médica recordó que “la semilla transgénica es, por ejemplo: se toma una semilla de maíz y para que esa semilla sea resistente al glifosato, no sufra con el glifosato, se le incorpora un gen que es resistente al glifosato. Ya sabemos que este es cancerígeno, que es teratogénico o sea van a nacer niños con deformidades, produce abortos en las mujeres, está ligado a la depresión, al aumento de celíacos en el mundo, produce hipotiroidismo, y todo tipo de cáncer”, ilustró.

Bobatto hizo notar que el programa de maíz transgénico que impulsa el Ministerio de Agroindustria de la Nación se enmarca en “un modelo agroindustrial, hegemónico, político que nos quiere aplastar”, pero –continuó- “estamos convencidos que sembrando las semillas nativas y criollas, que históricamente sembraron los agricultores misioneros, sumando conciencia de que podemos vivir más sanos con cosas simples, va a triunfar la vida”. Y convocó a “dudar, ser críticos del sistema, desarrollar nuestras propias conclusiones si fuera necesario porque es la única manera de tener soberanía alimentaria, económica y soberanía en salud; tenemos que ser irreverentes ante el sistema, eso nos va a llevar a ser más libres y a entender que hay otros mundos posibles, que podemos vivir más sanos”.

La jornada se desarrolló durante todo el día con las presencia de unas 80 personas, quienes compartieron la ceremonia Somos Semillas, participaron del  panel central y talleres, y disfrutaron juntos la  Alimentación Viva Comunitaria.  A la tarde hubo trabajo en grupos por zonas, el intercambio de semillas nativas y criollas  y un espacio de  propuestas  para construir una agenda para seguir siendo Misiones la Capital de la Biodiversidad “porque Somos Avachi (Semilla) del Buen Vivir: Hombres y mujeres de Maíz del Yvymarae y (de la  Tierra Mundo Sin Males”.

 

 

10 Abr, 2019 - Selva Paranaense

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