Certificación para productores agroecológicos en Misiones

Con la presencia de referentes de la Universidad Nacional de Misiones, en el marco de la Semana de la Agroecología, se realizó la presentación del Manual Operativo y Normas de Producción Agroecológica del Sistema Único de Certificación Participativa.

La actividad estuvo encabezada por la Ministra de Agricultura Familiar, Marta Ferreira y el abogado especialista en soberanía alimentaria Marcos Filardi, y contó con la presencia del vicerector Fernando Kramer e investigadores de la UNaM.

El proyecto de la Certificación se viene realizando hace tres años por parte de técnicos de Agricultura Familiar de Misiones y otras instituciones como INTA, la Universidad Nacional de Misiones y la secretaría de Agricultura de Nación y Provincia.

El proceso de certificación participativa está contemplado en el marco de la Ley VIII – N°68 de Fomento a la Producción Agroecológica. La certificación muestra cuál es el proceso de obtención del producto orgánico. Es un sello gratuito que permitirá revalorizar a la producción agroecológica.

Según el censo en Misiones, de las 30 mil explotaciones agropecuarias registradas, casi 27 mil son conducidas por familias de agricultores con una escala de producción de alimentos pensada para el mercado local y sobre todo con una fuerte identidad de colonos y campesinos. En promedio, un 10 por ciento evita el uso de agroquímicos y el objetivo es que ese número siga creciendo.

El aporte de la UNaM

Beatriz Eibl, docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Forestales, comentó: “Es un gran paso que estamos dando. Necesitamos trazabilidad de productos desde el inicio hasta el consumidor, así que vemos con agrado que finalmente se ha podido concretar después de tantos años de trabajo”.

Ingeniera Beatriz Eibl.

Y luego detalló: “Desde la facultad estamos trabajando en la certificación desde el origen de las semillas de nativas, ahora tenemos una legislación a nivel nacional que nos permite certificar todo el material de propagación de una reserva nativa y ahí entran todos los usos múltiples que tiene un bosque. Un pequeño productor podría certificar desde el origen el material que está utilizando para cualquier fin productivo, como la producción, el paisaje, la ornamentación, la medicina, la leña, las flores. Todo lo que tenemos en nuestra diversidad misionera, el material de propagación hoy puede ser certificado y puede ser objeto de comercialización con una trazabilidad desde su origen”.

También Alejandro Oviedo, docente e investigador de la FHyCS, comentó sobre la Certificación: “Es un desafío muy importante, no solamente tenemos que cambiar prácticas productivas, sino también prácticas de compra, de consumo y alimentarias, es un problema integral. Certificación no tiene que ver solo con la calidad y característica del producto, sino con todas las relaciones sociales y económicas que vamos entablando para que esos productos lleguen a la mayoría de la población y sean accesibles, buscamos que haya alimentos sanos producidos por productores misioneros y eso implica un desafío de las distintas facultades de nuestra universidad”.

Hace décadas, se viene trabajando con la agricultura en la UNaM. Este año se creó la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria y Agroecología que busca articular las distintas investigaciones y actividades que produce la UNaM en vínculo con otras instituciones de la provincia y la nación y las organizaciones (feriantes, agricultores y cooperativas). “El desafío es crear un espacio donde podamos debatir y discutir como ir construyendo y avanzando no solamente en esta propuesta de la certificación participativa sino también en mecanismos de mejorar las prácticas asociativas para enfrentar esos procesos”, agregó Oviedo.

Acerca del contexto de crisis económica del país, el investigador reflexionó: “Es un contexto difícil para la agricultura familiar y las políticas públicas provinciales porque la orientación general está pensada para los grandes exportadores, las cadenas cerealeras sobre todo; la política está diseñada para otros actores de campo, entonces es como un desafío doble. Por un lado sostener las actividades y acciones que venimos trabajando con los agricultores familiares, pero por otro, pensar nuevos caminos y estrategias para que realmente el tema de la soberanía alimentaria signifique que los agricultores familiares puedan alimentar a nuestra población”.

12 Sep, 2018 - Alimentación

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