Atardecer en el Parque de la Araucaria

Los gigantes se levantan imponentes a la vera de un camino de tierra colorada en San Pedro. Son los últimos exponentes de estos árboles declarados Monumento Natural Provincial que originariamente cubrían gran parte de este rincón de Misiones,  dominando de manera majestuosa el paisaje.

 

Grandes extensiones de la selva de Araucaria cubrían el sudeste de Brasil, este de Misiones en Argentina y según algunos autores, pequeñas superficies del Alto Paraná, en Paraguay”, cuenta el Plan de Manejo del Parque de la Araucaria, realizado por la bióloga Paula Bertolini.

 

Este ecosistema –continúa– ha sufrido una excesiva intervención para su explotación, primeramente de la yerba mate silvestre y luego, de la madera de araucaria y de otras especies consideradas de ley, de alto valor comercial.  Esta explotación comenzó a principios de siglo y recién en el año 1975 se crearon las primeras reservas fiscales tendientes a proteger los remanentes de los otrora inmensos rodales de araucaria silvestre.  De estas reservas fiscales, sólo una, el actual Parque Provincial Cruce Caballero, conserva el ecosistema en buen estado de conservación.  El resto ha sido diezmado, existiendo en la actualidad sólo ejemplares aislados de Pino Paraná”.

Fotos: Patricia Besold.

El Parque Provincial de la Araucaria, emplazado en el corazón de la localidad de San Pedro, alberga relictos de ese ecosistema. Recorrer el lugar es mucho más que maravillase con esos gigantes, es encontrarse con la historia misma. Basta recordar las líneas del naturalista Juan Bautista Ambrosetti, quien realizó entre 1892 y 1894 tres viajes a Misiones, y sobre San Pedro describió al pueblo originario de los kaingangues  en comunión con estos árboles, cuyos frutos eran base de su alimentación.

 

Aves singulares

 

Pero a pesar de su reducida superficie (92 hectáreas), el Parque de la Araucaria encierra un valor de conservación importante dado que cuenta con la presencia de una población estable de loro vinoso (Amazona vinacea), especie que se alimenta de las semillas de la araucaria y que se encuentra bajo la categoría “en peligro” para la Argentina (FUCEMA et al., 1997).  Esta especie aparentemente no reside en el Parque Provincial Cruce Caballero, por lo que la conservación del Parque de la Araucaria, es crucial para esta población de loros, que utiliza ambas áreas protegidas para cumplir sus ciclos vitales”, explica el Plan de Manejo.

 

Asociados a la araucaria se encuentran otras especies de aves amenazadas regionalmente y protegidas por la existencia del Parque, como la urraca azul (Cyanocorax caeruleus) y el tacuarero (Clibanornis dendrocolaptoides), ambos catalogados como “vulnerables” para Argentina (FUCEMA et al., 1997); y otras especies de aves asociadas a las araucarias como el coludito de los pinos (Leptasthenura setaria), que frecuenta las copas de las mismas”, agrega el documento.

 

Legislación vigente

 

La especie Pino Paraná o Araucaria angustifolia fue declarada Monumentos Naturales de Misiones por Ley Nº 2380/86, cuyo texto es el siguiente:

ARTÍCULO 1º: DECLARASE Monumento Natural Provincial, de interés público, y fuera de comercio a los ejemplares nativos de las especies ARAUCARIA ANGUSTIFOLIA (Pino paraná) y ASPIDOSPERMA POLYNEURON (Palo rosa), ubicados en tierras fiscales provinciales, de entes autárquicos, descentralizados, municipales y/o de propiedades privadas a fin de lograr la preservación, conservación y reproducción de las especies, para evitar su extinción.
Esta declaración afecta a cada uno de los pies o individuos de las citadas especies nativas, cualquiera sea la edad o estado, que habitan el territorio provincial.

ARTÍCULO 2º: DECLÁRANSE inviolables y prohíbase en forma absoluta la tala, comercialización y destrucción de ejemplares nativos de las especies “Araucaria angustifolia” (Pino paraná) y “Aspidosperma polyneurom” (Palo rosa).

ARTÍCULO 3º: CRÉASE en jurisdicción del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, como órgano de aplicación de la presente, el Registro Provincial de Protección a la “Araucaria angustifolia” (Pino paraná) y a la “Aspidosperma polyneurom” (Palo rosa) el que llevará un control de las declaraciones de árboles de las especies y procederá a efectuar un relevamiento y determinación de los ejemplares aislados o rodales que constituyen reservas nativas de las especies citadas.

ARTÍCULO 4º: EL Poder Ejecutivo autorizará excepcional y expresamente cuando medidas sanitarias o causas fitosanitarias así lo aconsejen, en resolución fundada el apeo de árboles nativos de los ejemplares cuyo exclusivo objeto sea conservar y mejorar las especies sin que en ningún caso propenda a la obtención de lucro, estableciendo en la reglamentación las enfermedades o las causas que hagan necesario ineludiblemente el corte de las especies preservadas por ésta Ley.

ARTÍCULO 5º: FIJASE las multas a aplicar por todo acto u omisión que contraríe las disposiciones de la presente en el importe de veinte (20) a cincuenta (50) veces el valor del aforo que, a la fecha, esté vigente para la especie de mayor valor. Además, los infractores sufrirán la pérdida de las maquinarias y todo otro elemento utilizado para cometer la infracción. El Poder Ejecutivo podrá hacer caducar las autorizaciones o habilitaciones para la actividad forestal a las industrias que utilicen madera en infracción.
(Diciembre 1992)

 

FOTO: Patricia Besold

7 Nov, 2017 - Flora

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