Análisis Imagen Satelital 1999 – 2009

Luis Rey, izquierda, junto a Miguel Rinas y Jorge Anfuso en un homenaje a Juan Carlos Chebez.

Documento A: Análisis Imagen Satelital 1999 – 2009

En 1999 se creó la Ley Corredor Verde. En líneas generales, la norma establece el desarrollo sustentable en el último remanente contínuo de Selva Paranaense (propiedades privadas y áreas protegidas) en el mundo, en Misiones. Hoy, once años después, el “corredor verde” tiene “heridas profundas”, se ha “fracturado” en varias partes. 

Por Ing. Agr. Luis Alberto Rey (*), impulsor del Corredor Verde.



1º) área Integral de Conservación y Desarrollo Sustentable, Ley provincial Nº 3.631 denominada “Corredor Verde”

Cuando se aprobó, como política de Estado misionera, la ley Nº 3.631 de Corredor Verde, a fines del año 1.999, definida como Área Integral de Conservación y Desarrollo Sustentable” entre los objetivos de la misma estaba enunciado claramente: producir la unión física de las masas selváticas conectando las tres grandes áreas preservadas de Misiones, la del Norte sobre la base de los Parques Nacional Iguazú y Provincial Uruguay, la del Este, con la Reserva de Biosfera Yabotí y los Parques Provinciales Esmeralda y Moconá, y la del Sur con los Parques Provinciales de Salto Encantado y Cuñá Pirú.

Tales medidas se disponían para evitar la insularización de las áreas naturales protegidas, preservar la biodiversidad en su integralidad a fin de posibilitar los flujos genéticos por corredores biológicos naturales y el aislamiento progresivo, a los fines de permitir los procesos naturales de migración y desplazamiento de la fauna silvestre y los relacionados con la dispersión y reposición natural de la flora de los bosques nativos.

Otro gran objetivo de la Ley es proteger las nacientes y altas cuencas de los ríos y arroyos misioneros, que constituyen su rica y vasta hidrografía, basada únicamente en la lluvia y en la matriz selvática de raíces que la retienen y que como una gran esponja va liberando parcialmente el agua caída.

Cuando todo el mundo habla de los problemas del agua potable tanto a futuro como en la actualidad, las guerras por el agua (que de hecho ya se están desarrollando en varias partes del Planeta) Misiones tiene una legislación que conserva el agua autóctona, en superficie, sin tener que pensar en el Acuífero Guaraní, a mas de 1.000 metros debajo del basalto.

También la ley de “Corredor Verde” prevé el desarrollo humano de los agricultores y trabajadores que viven en el área y propone una serie de medidas amigables con el medio ambiente, para producir con sustentabilidad.

Para completar la ley uno de los autores de la misma, el Licenciado Javier García Fernández, compiló un libro al respecto denominado “La selva misionera, opciones para su conservación y uso sustentable” (2.002)

El enfoque de la Ley 3.631 está concebido entre las más modernas tendencias mundiales en materia de medio ambiente y desarrollo humano y de hecho está definiendo perfectamente un sistema de planificación biorregional, que es incluso superador al ordenamiento territorial.

En general nada de todo lo propuesto y legislado se cumplió y el área del Corredor Verde presenta hoy un alto grado de deterioro en su totalidad.

Es que en once años, apenas se avanzó con la “Creación de la Unidad Especial de Gestión”, pero no en la integración multidisciplinaria y coordinadora de actividades con otros organismos, ni se creó la “Comisión asesora” “ad honorem” para socializar la gestión con los actores privados directos y elaborar un “Plan Estratégico” y menos aún se implementó el “Fondo de Ecológico de Coparticipación Especial” (FECE) para promocionar la conservación entre los Municipios involucrados dentro de la ley.

2º Las causantes del deterioro de la Selva Misionera

La Ley que regula la explotación racional de los bosques es la Nº 854, de mediados de los ’70, pero los planes de aprovechamiento forestal han ido pasando a resultar un mero formalismo técnico para que los madereros puedan obtener las “guías” forestales para el transporte.

Hay que reconocer que casi todos las Selvas misioneras han sido explotadas irracionalmente y se ha fracasado en la conducción forestal.

Sin embargo, aún sobre explotado un bosque tiene chances de sobrevivir a varios obrajes seguidos, lo que lleva al final de la Selva son los desmontes (generalmente “rozados” a fuego) y ello tiene muchas facetas (inmigración, pobreza, cultivos anuales como el tabaco por un lado y forestaciones con especies exóticas por el otro, concentrado en grandes grupos económicos).

Pero aún dentro de los Desmontes permitidos por la ley 854 y regulados por la ley Nº 3.246 se observan “rozados” que no respetan las más elementales normas, como preservación de pendientes, protección de los bordes de los arroyos y nacientes, franjas y fajas de preservación, etc.

Es decir que a pesar de existir la legislación poco y nada se cumple y tampoco se realizan los controles y se aplican las sanciones previstas.

Otro aspecto que puede causar serios problemas a la biodiversidad es la construcción de infraestructura (vial, puentes, represas, etc.) que realizados sin un análisis serio de impacto ambiental pueden constituirse en verdaderas barreras o causar más dificultades aún.

3º) Consecuencias de este accionar

Los principales problemas que se observan ampliando la imagen satelital de la Provincia de Misiones, en este caso hablamos de imágenes del 2.009, que son las últimas que se pudieron obtener:

a) El área de Corredor Verde queda seccionado en la ruta provincial Nº 17, en el tramo de Pozo Azul a 2 Hermanas y hasta B. de Irigoyen, con el agravante que se avanza sobre las nacientes de dos arroyos centrales como los Piraí, uno de los cuales abastece de agua potable a la ciudad de Eldorado.
En tanto que la conectividad entre el área Norte y Sur es todavía factible en la propiedad ex Heller, pero está muy comprometida la conexión con R.B. Yabotí.

b) En la localidad de San Pedro se han desmontado prácticamente todos sus alrededores, a tanto se llega que el pequeño Parque de la Araucaria (100 hectáreas) queda prácticamente aislado y representa la única manchita verde de todo el área.
Es imposible pensar en la ciudad de San Pedro como eje del Corredor Verde y ciudad ecológica como se había pensado, además el Intendente de la misma se retiró del convenio de Reserva de Biosfera Yabotí, sin que ello haya representado ningún problema (autoridades, propietarios, ONG, etc.).

c) Hacia la frontera con Brasil, dentro del Departamento San Pedro, en el este provincial, el Parque Provincial Piñalito y P. P. Cruce Caballero representan la única oportunidad de lograr alguna interconexión con R.B.Yabotí.

d) En las inmediaciones de Santa Vicente y 2 de Mayo no queda nada de Selva, se ha desmontado todo, no se ve ninguna posibilidad concreta de avanzar en algún sentido con corredores biológicos por lo menos.
Sí se toma como eje la Ruta Nacional Nº 14, hacia la mano derecha hay innumerables desmontes de pequeños productores (ex tierra fiscal), pero a la mano izquierda aparecen ahora enormes desmontes de propietarios grandes, sobre tierras privadas.

e) Todo el valle del Río Alto Paraná, conocido como “Cañón del Guairá”, caracterizado por sus buenos suelos rojo-profundos (del tipo 9) está casi enteramente desmontado y reforestados con Pinos
Incluso aparecen nuevos y grandes de desmonte al sur del departamento Iguazú, en el límite como el departamento Eldorado.
Un área que está muy bien es el remanente selvático en los alrededores de la ciudad de Iguazú y la Ruta Nacional Nº 12, esto es de vital importancia conservarlo, y es clave el Parque Provincial Península y lo que se vaya a realizar en lo que queda de la Reserva Militar.
Sin embargo hay importantes desmontes sobre el límite del P.N. Iguazú (ex Pérez Companc) y en los alrededores del lago Uruguay, tanto al Norte, como al Sur del mismo, no se visualizan franjas o fajas de protección al perilago y hay también desmontes que rodean al P.P. Esperanza y a la Reserva privada pionera Aguaraí-mí y en las serranías denominadas “Sierra Morena” en la Colonia Gob. Lanusse.

f) La vertiente selvática del Río Uruguay aparece como muy desmontada, en un avance casi imparable, descontrolado, sin respetar nada. Quedan con Selva solamente los cursos de los arroyos, pero porque la pendiente es abrupta, pero exclusivamente por su condición natural (conocidos localmente como “peraus” por ser áreas con mucha piedra y en pendientes importantes).
El Parque Provincial Guarambocá parece más una intención, que una realidad, está muy intruído.

g) Casi toda la Reserva de Biosfera Yabotí está quedando aislada y rodeada de desmontes, especialmente hacia San Vicente por el norte y al sur hacia Paraíso.
Lo que hace que sea realmente urgente la toma de decisiones políticas sobre la estrategia de conectividad de la Reserva de Biosfera Yabotí, sino resultará también insularizada, es decir una especie de “isla” de gran tamaño.

h) Resulta preocupante la percepción de dos grandes “rozados” dentro de la R.B.Yabotí, los comentarios sobre plantación de árboles exóticos, el avance agrícola y ganadero casi descontrolado en la Colonia Pepirí por parte de nuevos ocupantes y los aprovechamientos madereros irrestrictos que dejan verdaderos claros en la selva debido a que se arrasó con todos los árboles (diferentes especies y medidas).

i) En el Departamento de Montecarlo, no en la colonia cercana a la Ruta 12, sino hacia el fondo, en pleno Corredor Verde, aparecen grandes desmontes, realizados presumiblemente para el desarrollo ganadero que casi se juntan con otros, a la altura de San Vicente y 2 de Mayo.

j) En el área del Nordeste, los desmontes han continuado ininterrumpidamente en el eje de la Ruta Nº101, entre Andresito y San Antonio solo es posible una interconexión entre el Parque Uruguay y el P.P. H. Foester.
La Reserva Estricta de San Antonio y el predio del INTA en el mismo lugar están prácticamente aislados, solo son una mancha verde dentro de un mar de desmontes.

k) Todo el límite Este del gran Parque Provincial Uruguaí está enteramente desmontado y fraccionado en pequeñas propiedades tabacaleras

l) En el Departamento de General San Martín, en el área de Puerto Rico, no en la colonia, sino también al fondo, en pleno Corredor Verde, hay grandes desmontes, que coinciden con los de Montecarlo para introducir pasturas para el ganado bovino.

ll) Hay importantes desmontes también hacia el “fondo” de la Colonia Garuhapé, en el mismo Departamento.

m) En la zona Sur del Corredor Verde, el P.P. Salto Encantado y el Valle del Cuñá Pirú aparece rodeados de desmontes, lo que compromete seriamente su conectividad con el Corredor Verde, especialmente si se tiene en cuenta lo expresado en los puntos i, l, y ll, es decir hacia el norte del Parque en los Departamentos de Montecarlo y Libertador General San Martín.
En el área Este aparece también muy comprometido por los desmontes en chacras de la zona de Salto Encantado.
Sin embargo es una de las pocas áreas donde hacia el sur hay dos grandes porciones de monte bastantes bien conservadas, que podrían ampliar el área de influencia en forma positiva y significativa.

n) Es preocupante los desmontes sobre las nacientes de los grandes arroyos misioneros, especialmente el Uruguay, por su necesidad de obtener agua para la generación hidroeléctrica, pero sucede en casi todos y mucho son proveedores de agua potable a Municipios importantes, y son desboscados e incluso contaminados con pesticidas del tabaco y de otros cultivos (carecen totalmente de peces, anfibios, etc.) y esto es una muy mala señal.

ñ) En los mapas oficiales de la Provincia siguen apareciendo Reservas privadas que en algunos casos son solo de papel (como Chachí en Oberá, Lapacho cué y Tomo en Santiago de Liniers, Aguaraí miní en Colonia Delicia, etc. y otras directamente están totalmente intruidas como San Miguel de la Frontera, de más de 5.000 hectáreas, en las inmediaciones de la R.B.Yabotí.

CONCLUSIONES

A.- Si bien las posibilidades de conservar una porción importante de selva con toda su biodiversidad preservada integralmente ha disminuido considerablemente en los últimos 11 años, aún es posible salvar la integralidad, pero hay que alertar que no queda demasiado tiempo por delante y no hay que demorar las acciones.

B.- Las dos especies emblemáticas por naturaleza y que son consideradas por los biólogos como “especies paraguas” (*) el Águila Harpía y el Yaguareté están todavía presentes, esto es una señal positiva (aunque la primera especie no forme una población viable y la segunda está comprometida).

C.- Se pueden proponer una serie de medidas y de acciones que tiendan a controlar la situación y hacer más factible la permanencia del bosque nativo (**).

Posadas, Agosto de 2010.

(*) Especies paraguas son consideradas aquellas que precisan un territorio muy extenso para vivir, por ello, pueden ser usadas como indicadoras en la planificación y monitoreo de acciones de conservación. Si somos capaces de preservar poblaciones viables de estas especies, estaremos preservando, también, hábitat suficiente para otras numerosas especies que necesitan de un territorio mucho menor.
El área necesaria para mantener una población viable (de unos 150 individuos) de especies paraguas representa conservar para el äguila Harpía unas 750.000 hectáreas y para el Yaguareté unas 525.000 hectáreas (estos son los predadores) en cambio para los herbívoros se necesitan menos  superficie, para el Tapiar unas 38.136 hectáreas, 9.574 hectáreas para el Venado y unas 3.000 hectáreas para los pecaríes (labiado y de collar).
(**)  Se pueden consignar entre estas medidas: la priorización de corredores biológicos que aseguren la conectividad, valorización de los bosques secundarios, incentivo real de los bienes terciarios que aporta el bosque nativo, decidido apoyo económico para la reforestación restitutiva de la Selva y las fajas o franjas de protección, analizar los contraincentivos impositivos, valorización del agua superficial, conformación de nuevos áreas o bloques para la conservación de acuerdo a conceptos más modernos (prioritarias, estratégicas y de uso sustentable), análisis de las especies paraguas y resilientes, participación integral de la comunidad en la determinación de los usos de la tierra, investigación, movilización social y respeto por las diferencias, entre algunas a considerar.
 
(*) Luis Alberto Rey se desempeñó como Ministro de Ecología, Ministro del Agro y la Producción y Diputado en Misiones; y como Presidente del Directorio de Parques Nacionales. 

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