Represas: “El peligro más grave es la no bajada de aguas”

Héctor Dalmau, político, ambientalista, defensor de los ríos de la Cuenca del Plata. Foto: C. B. Diciembre de 2017.

La advertencia es de Héctor Dalmau (*), reconocido dirigente político y ambiental (ONU, UNESCO, CEPAL), al opinar, en el año 2011, sobre la posible construcción de la represa Garabí, y está más vigente que nunca. Por estos días, la población de Puerto Iguazú, una de las ciudades turísticas más importantes de la Argentina, debe racionalizar el uso del agua porque la hidroeléctrica Baixo Iguazú, ubicada sobre el río del mismo nombre, cierra sus compuertas y es bajo el caudal. Repasamos la charla con “Chiquito”, cuyo eje hace énfasis en el manejo del sistema hidríco que quiere ejercer Brasil:

Río Iguazú en bajante. Foto: El Independiente Iguazú.

El Paranaense (EP).Usted es quizás uno de los misioneros que más conoce del tema represas y uno de los políticos que más se involucró en defensa del NO a estas obras. Dada su experiencia y al “ver de cerca” a Itaipú, la “casi” Corpus y Yacyretá. ¿Cómo evalúa la posibilidad de construir Garabí?

Héctor Dalmau. Creo que al acordar con Brasil esta serie de represas, el Gobierno argentino no hace más que repetir anteriores genuflexiones que se vienen repitiendo desde 1950, ante el avance de un país de aguas arriba que tiene un preocupante crecimiento poblacional, que de seguir los índices actuales, lo pueden llevar a tener dentro de 80 años, es decir en el 2.090, más de ochocientos millones de habitantes ( 800.000.000).

Esa perspectiva lo lleva a este país a extremar las acciones para asegurar la provisión del vital elemento a tanta gente.

No hay que equivocarse: la energía no desvela a Brasil tanto como la retención de las aguas para sus habitantes con todas sus actividades y sostener la navegación actual en la sub cuenca del Paraná a partir de Itaipú,  y la  futura que unirá a este sistema con el Iguazú, el Uruguay y el Puerto de Río Grande.

Para lo cual son indispensables las represas de Panambí, pero a una altura mayor a los 130 metros como estaba en el plan original, y/o en su defecto construir una intermedia entra Panambí e Itapiranga; Garabí y San Pedro, de la cual nadie habla pero que no puede dejar de hacerse si es que se quiere navegar el río Ibicuí hacia el oriente.

En síntesis, la construcción de las represas sobre el río Uruguay es quizás el mayor error  histórico que presidente alguno, sea fáctico y/o Constitucional, haya cometido. Con estas obras, la vieja hegemonía comercial que poseía la Argentina en el Cono Sur, desparece definitivamente.

Represa Baixo Iguazú, sobre el río Iguazú, muy cerca de Misiones.

EP. ¿Qué pierden los misioneros y qué ganan con una represa sobre el río Uruguay?

Dalmau. Cuando se transforma negativamente el escenario natural de una manera tan grosera que dejará a nuestra provincia rodeada de aguas estancadas y en creciente estado de degradación, solo se pueden esperar calamidades, nunca beneficios. La muestra más clara es la ciudad de Posadas, cuyo clima es insoportable al estar rodeada de aguas quietas, verdaderos espejos que refractan los rayos solares cubriéndola durante todo el día, además de las enfermedades.

 

EP. Dice Usted que “Brasil controla la Cuenca del Plata”. ¿Por qué?

Dalmau. Las controla por el simple hecho de ser el país de aguas arriba y que solamente  en la parte que le corresponde de esa cuenca tiene hoy casi ciento diez millones de habitantes (110.000.000), con perspectiva de llegar a los doscientos veinte en los próximos cuarenta años, es decir en el 2.050.

 

EP.Una de sus hipótesis es que la gran cantidad de represas en la cuenca del Plata afecta la soberanía y la integridad hídrica de la Argentina , y que genera peligro para las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos, y para Buenos Aires. ¿De qué forma?

Dalmau: En el año 1982 escribí un pequeño librito que se llamó “Represas sin pérdida de Soberanía”, cuyos 500 ejemplares he regalado en la intención de hacer entender de que la posesión del agua es un acto de soberanía superlativo, y hoy convencido de mi fracaso, que se sobredimensiona por el hecho de haber desarrollado actividades en cargos de importancia nacional, sin haber logrado ninguno de mis objetivos.

Más allá de los negativos cambios ecológicos, ambientales y sanitarios, El peligro más grave es el de la no bajada de aguas, debido a que año a año se acrecienta la merma de las precipitaciones por la desaparición de las selvas, ante el empuje de la soja.

Esto se cuantifica si se analiza que la fórmula: Desaparición de las selvas + duplicación de la población+ agrandamiento de las fronteras agropecuarias, mineras e industriales + decenas de represas+ dos mil kilómetros de navegación + menos lluvias, no puede dar nunca un resultado positivo para ninguna provincia de aguas abajo. Es más, me atrevo a vaticinar la muerte de nuestros puertos. Por eso es que Brasil apura la concreción de los corredores ferroviales bioceánicos por nuestro territorio, que una sus puertos con los del Pacífico chileno.

Río Uruguay, donde se proyecta Garabí.

EP.Quienes defienden Garabí aseguran que esta obra se realizará con menos impacto ambiental porque se desdoblará, o sea se hará en dos partes. ¿Usted qué opina?

Dalmau. Si este mismo Gobierno (año 2011) ha presentado un recurso de amparo ante la Corte Suprema de Justicia, para frenar la construcción de un pequeño dique  sobre el arroyo Ayuí Grande en Corrientes, que estaría ubicado a menos de 100 kilómetros de Garabí que ella sola frenaría 120 veces más agua que el rechazado emprendimiento, de por sí hace caer todas las justificaciones que puedan esgrimir sobre la merma de los impactos.

Y con respecto al desdoblamiento, desde su génesis, este esquema de aprovechamiento del río Uruguay tenía planificadas dos represas.

Lo que yo sospecho, que al modificarse la altura de Panambí, de construirse a 130 metros s/n/ del mar, no permitiría la navegación entre Panambí e Itapiranga actualmente en construcción;  salvo que Brasil, ante la futura falta de aguas, haya dejado de lado su más que cincuentenario proyecto de navegar toda la cuenca del Plata, es decir conectar el puerto de Río Grande con el Amazonas.

Me permito creer que eso es más que difícil, por lo tanto creo sin ser adivino, que de ser así, es decir que Brasil no desecha sus ideas de navegar, se conversará sobre una tercera represa entre Panambí e Itapiranga.

Marcha histórica contra la construcción de Garabí. Septiembre de 2013.

EP. ¿Por qué cree que en Misiones no hay información oficial sobre el tema?

Dalmau. Cuanto menos informado esté el pueblo, sin dudas es más fácil de engañar.

 

EP. Dice Usted que con obras como la Costanera y el Centro del Conocimiento, y otras, se superó en inversión la suma necesaria para instalar un parque eólico similar al que está construyendo la firma Pescarmona en Santa Catarina, Brasil.

Dalmau. Es así, además me atrevo a afirmar aquí y ahora que las” faraónicas  obras de protección de la ciudad de Posadas contra las inundaciones”, son innecesarias, dado que a mi entender cada vez bajará menos agua por le falta de lluvias en la alta cuenca debido a la desaparición de miles de kilómetros cuadrados de la selva que las producían.

Si nos atenemos a lo que paso este año, en el cual todavía la temida Corriente del Niño que desde hace siglos destrozara la región con sus inundaciones, apenas se ha mostrado en algunos lugares muy puntuales y sin mucha gravedad, en toda la Cenca del Plata, mientras en la Atlántica está haciendo destrozos, es fácil colegir que el esquema de las inundaciones si es que se producen jamás justificarán semejantes obras.

Centro de Posadas, septiembre de 2013.

EP. En estos tiempos, donde el agua como recurso esencial para la vida del ser humano, y la naturaleza cobran cada vez más importancia a medida que escasean, ¿por qué cree Usted que nuestros representantes no ejercen una real defensa en la conservación y en la recuperación de un ambiente sano?

Dalmau. Para comenzar no son nuestros representantes y funcionan así por la misma “Obediencia Indebida” que tienen hacia quienes los pusieron y sostienen en las listas. Fíjese que a la mayoría de los oficialistas no los conoce nadie, y si son algo conocido,  nadie sabe de su trayectoria política.

Saltos del Moconá, podrían desaparecer si se hace la represa Garabí.

EP. Para concluir: la represa Garabí representa para la gran mayoría de la población un tema difícil de digerir, porque no hay información suficiente (nadie le dice si el agua le llegará o no al patio de la casa…) y porque no “vive en carne propia”, como se dice, los supuestos beneficios de la misma. La pregunta es: ¿cómo es posible que esta obra sea casi una realidad? ¿Es posible frenarla? ¿Por qué los misioneros se sienten solos?

Dalmau; Hay una realidad insoslayable y es la que asegura que la No Educación, es la generadora de dictadores que esclavizan con las dádivas. Por eso hay que simplificar las cosas, explicando que las represas en regiones calurosas son negativas para toda la región, no solo para el que se le inunda la chacra, y a mi criterio hay que fortalecer la campaña en las regiones urbanas y más proclives a ser informadas, para que sea masivo el voto de rechazo a los candidatos del oficialismo y los partiditos colectores que siempre están en el negocio. La tarea más fácil para evitar la construcción de estas represas es lograr que tan solo 21 diputados provinciales se opongan con su voto en la Cámara. Esa es para mí la tarea, más allá de convencer a los que serán relocalizados que no es lo mismo vivir en una chacra por chica que sea, que en una casucha en un barrio que ni árboles tiene, y donde por supuesto no pueden criar gallinas, cerdos, ni tener un caballo o una vaca. Y es fundamental la reproducción geométrica del convencimiento diario a quien se le cruce en el camino, parta que cada quien que se convence se transforme en un propagador de esa actitud.

 

Cristina Besold

El Paranaense / Frente Ciudadano Ambiental Kaapuera

 

(*) Héctor Horacio Dalmau, maestro y dirigente peronista de Misiones. En 1983​ fue electo Diputado Nacional por el justicialismo y reelecto en 1987 en el mismo cargo, hasta 1991.

Cumplió funciones en organismos internacionales como la ONU, la Unesco y la Cepal, siempre vinculados a la temática ambiental. En los ’60 fue maestro rural, en medio del monte misionero, en Campo Ramón.

En la década del ’90 como funcionario público (Subsecretario de Ambiente Humano de la Nación) denunció a María Julia Alsogaray3​ por la denominada “limpieza del Riachuelo” y los créditos solicitados.4​ Es autor de libros como Represas sin pérdida de soberanía y Crónicas del país de los ríos muertos.

 

26 Jun, 2019 - Selva Paranaense

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